HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO
estoy en una época de metamorfosis
y ha cambiado la medida del tiempo y la transacción del silencio y el hachís
estoy agitada por el gozo y la avalancha y han mutado las sombras del ciprés en mi lapicero y en mis bragas

estoy amamantando a ese animal con vino y estrellas
y por eso ha sido transformado violentamente el soliloquio del olvido

mis pies no están aca
ruedan por la abrasión de los trenes fantasmas y las amanitas

siempre he sido así
han sido los arrebatos los que pagaron el pan y la noche, y esas convulsiones de placer y espanto, las que quitaron los nombres de mi boca y pusieron pentagramas o cenizas

ésta vez no quiero cometer los excesos del pasado, pero tampoco temer el fuego que ampara esas sinestesias, hacer tránsito, abrir camino con la dicha de las ranas y creer enel amor, y no cree en el destino ni en los relojes
tengo que buscar
algo que hacer con el polvo y con las arañas
todo el tiempo que pase lejos de esa hoguera
algo con el amor y con la melancolía
que cruja de los barcos y de las algas
y que nunca me vuelva hastío ni quietud

algo, aunque sea etéreo
aunque sólo para mí sea música y algo
y para el espejo sea, una enana blanca o papel de plata en el tenedor
me llama X. y le digo, que hay sacar a la luz las guerras y rencores y desengaños, porque sino te vuelves una marujona, que no hay que callarse nada, aunque lleva a partirse los huesos, porque sino te vuelves un hipócrita, vulgar y resentido. Que hay que atreverse a decírlo todo. Porque sino se queda dentro, como un agujero y te vuelve un cobarde y un ciudadano.
se ha puesto a llover y huele a tierra mojada a esos carros de vino borrados en tu huella esculpida sobre raras cigüeñas del simulacro y el tiempo...

me digo que tengo que ser a veces asertiva de la herida de la noches, entre los todavía de los trenes y de los gatos, y tratar de beber el placer cada día, sin que permanezca la pólvora del pleito, sino su alegría, su pala escarbando tierra y nube y un encuentro de amapola y posibilidad

me digo, alimentaré mis rencores a las menos cuerto y les seré fiel la noche estrellada, pero luego, desliz de vino y llegada, entre otro poema que alquila el olvido

es casi una estrategia, pero indebida y sin norma, más bien latido de cajas musicales, destierro y amor

lucho contra ese PI, pero no quiero cargarlo, sino hacerlo un rizoma, un fruto, un pasadizo y ese vals en el agujero de tus zapatos

el ahora, me digo el ahora, el ahora tiene que tener gozo y precipitaciones, tiene que creerse todo el universo y mear letanías en los parques, con ese amor borboteando de la boca
mañana me voy a la ciudad, estoy deseando irme, estoy ansiosa de danzas callejeras y amores de tren de juguete y de hachís
me tomo ese PI como una amapola caprichosa, que viaja de semántica, a vértices promiscuos y pase lo que pase, no carga culpa ni peso ni fe... un tanteo de vides y de risas de oso, a veces amor y vino, a veces guerra, a veces absurdo, y lo importante, está en el fuego del placer perpetuo y no en ningún otro vínculo, sino es nómada y mutante y abandonado y vagabundo
me pregunta X. una cosa personal, y le digo que eso es cosa mía y luego le digo, "he aprendido que en ésta familia tengo que mantener y avalanchar las distancias sino quiero acabar como tú", tal vez a veces genero rupturas o soy cruel, pero yo necesito mis cielos de gata y mi vino despoblado y emigrante, mi universo de lxs nadie y mi amor de lxs que se van cada noche a por otro destino y sólo pertenecen a un viaje inacabable y antipátrida
busco un amor
que mate todo lo que he creído
busco un amor etéreo e imposible
que cave en mi huerto, las cabezas cortadas del rey
y destruya las catedrales y los ayuntamientos

y haga de toda la historia que vino antes

un aullido del Quijote en la lágrima de luna

y vuelva a las cavernas a esos apestosos burgueses
y que los piojos les salven y que los gusanos les vuelvan a explicar dónde están las estrellas

eso que te dicen que es la vida y la realidad,  sólo es el estreñimiento de los que nacieron viejos

es mentira!

los del manicomio tenían razón
eran los únicos que sabían bailar con la luna

eso que te dicen que es la ley
es el plan de pensiones del corrupto y del criminal

eso que te dicen que es ilegal, es tu fruto, es tu canto!

esos que te dicen que te adaptes al sistema, que seas ciudadanx, que aprendas las reglas del juego y te dejas prostituir, por la solvencia entre ese fango al que llaman país, son unos muertos, son unos cobardes, no saben nada ni de la música, ni de la vida, están ciegos y carcomidos, estan empalados, crucificados, podridos

¡qué alguien les meta el micrófono por el culo o por un barco en llamas!
que les quemen las vitrinas
que les arranquen a sus hijos del vientre
que les den LSD y 1000orgasmos
que les expropien todo, que los desnuden, que los bañen con sangre de gorrión
¡por piedad, que les devuelvan a la vida!
la jaula del verdugo y del capitalista, cae, con dinamita, cae, con el ejército de los avasallados
pero la que tú aceptaste como tu patria, necesita algo mucho más lejano e incendiario, mucho más vacío e infinito y eyaculado, necesita arriesgar el salto al vacío y la vida, tomar las armas y también despedazarse y también perder y también traicionar

¿qué ética nos obliga a la tristeza para con los muertos y al rito y al espanto? sino la cobardía, sino el miedo, sino el civismo, sino la pérdida del rock and roll y la corrupción del jugo cósmico y ayahuaska

¿por qué los que van a morir, no piden que les traigan cuervos oceánicos, amanitas y mares de marihuana y de aviones? ¿por qué no ríen, libres, y bailan infinitamente orgasmados, si ya la muerte corre por sus venas? ¿de dónde sale ese horrible quebranto, esa pesadez, esa vejez? ¿si no de la jaula?

¿por qué llorar, sino dándole pistolas a los hambrientos?

¿quién fue el triste que dijo que la vida era esfuerzo y drama? ¿quién que matarse a trabajar para comprar un colmenar al Banco Santander y vivir como las ratas? ¿quién que pedir permiso para entrar? ¿quién que esto es míó? ¿quién coño te lo dio? ¿quién defendió tanto las tumbas del materialismo que hasta que te entierren te cuesta 3000euros y está en venta el poema y el hambre? ¿cuántos amargados hemos dejado en el gobierno y detrás de las universidades? ¿cuántos amargados educan a los niñxs a la amargura? ¿cuántos amargados deciden por ti?

que vuelvan los ornitorrincos y lxs niños perdidxs, con fusiles, a matar a los viejos, que los maten cuando cumplan los 16 y vayan a hacerse los "hombres del futuro" que venga la luna con un cuchillo, a matar con amor y eternidad, a todos los que permitan y hagan porque la vida sea, ésta fosa corrupta de capitalismo y de miserables con la cartera llena, de cuerdos y cuerdos encordados a la vejez y al hastío
huele a muerto en el patio, huele debajo del chopo y en la verca del rio que marchó, hoy descubrí el cadáver, era un gato enorme, y naranja y blanco, a unos metros de la casa, estaba tirado de lado, con las patas extendidas, como si hubiera muerto corriendo, en una finca que usan de pasto para el ganado, pensé en qué tejados, qué noches, qué gritos, que la abrasión de su muerte, es también un alarido, un gato sabe morir, un gato sabe tocar la guitarra, cuando la guitarra es un agujero negro, y quise creer que ese gato seguía escribiendo, los maullidos de la selva y las hogueras, y que me dice "tú también olerás así, tus maullidos también se olvidarán en una canción imposible y en un socavón, tírate ahora, vete ahora a por la luna, que cada segundo vayas hacia ella"
vino X. una de las pocas personas que me cae bien de éste pueblo y hablamos un rato y le digo que a veces hacemos una vida que no hemos elegido, siguiendo sombras que otros pusieron y no mordimos nosotras y no clavamos nosotras y que hay que tirarse al vertical y dar un puño en la mesa y una patada en la luna, le digo que yo llevaba 8años escribiendo y escribiendo y que ahora sé que la vida es otra cosa, que quiero a la gente, a la gente que aún no conozco y a la aventura, que un tiempo atrás, viví en la calle y que tenía amigos hasta en este pueblo y blabla,  ella también habló de su sueño de marcharse y juntas parece que dimos una vuelta y juntamos una llama, para seguir prevaricando, el camino a la vida, a veces para llegarla hay que ir contra todos los caminos que están debajo de los pies, hay que ir contra los señalados, contra los probables, contra los marmóreos y absorventes, contra los inevitables, contra los lógicos, contra los fáciles, contra los que nos cobijan, contra los que te recuerdan y también contra los que te olvidan, la luna, la luna
me interrogo
un clavel y una pistola
una entrega y un cuchillo, la envenenada rosa que mascó sólo en los parias el infinito y arrojó pájaros desde sus cuerpos blandos, a la noche y al olvido

voy sólo por mi cuenta
y el precio y la ganancia está en la luna
no quiero ninguna responsabilidad con el sujeto y el vebo es sólo aire, un aullido de vino, una posibilidad entre manos desnudas y pobres

no hay prejuicio, no hay historia, todas las palabras fueron misterio y hachís, todas ausencia y puentes colgantes

no te prometeré nada, ni siquiera la hoguera que atizó con tu nombre

somos libres y no nos encerrará ningún propósito, ni siquiera el de la libertad

ayer X. me dijo "somos animales distintos, yo necesito, defender mi isla, ser prudente de ella" yo la hablé, de los cantos a bocajarro y tirarse donde el temor tuvo oscuros modales de vacío y hastío y muerte, la hablé, de ir en vertical, a buscar enamoradas heridas, a arriesgar el poema, el hambre y un cielo, a hundirse suicidamente por un sueño que empalma, la posible letra de una estrella o su alarido

soy impulsiva, porque no pude dormir, aquellos años y los peces eran agujeros negros, enhebrando la presunción de tu culpa en mi querido velatorio de los tiempos desterrados

el amor cambió 300km el timón a la dulce voz de un mar que arde y te perdí, te perdí tirándome de un cielo a la heroína en vena, de una estallido, contra el escritorio y la puerta. a veces mastico con las costillas, la flor de arena de tus 1000 muertes y no me alcanza la voz ni la cerilla y los sepultos han olvidado todas las caligrafías pero secundan el infinito que desflora cada noche a la mar en una trinchera
Ésta hora absurda, voluble de tu destierro. Campean en los bosques saliva de pájaros que cruzaron los ambulatorios de tu insomnio en mis piernas. Me gusta pensar que sólo fue derrota y ultraje, de poema y nunca de destino, o porque fue el principio incendiario de la deriva.  Ha salido de la tenaza del cangrejo un líquido negruzco que ha teñido el agua. Tengo sueño. Estoy algo pálida de la biblioteca de lejanías. Ausente del punzón y de la tinta de la vuelta en armas del suicidio de los soldados.
voy con una mujer macabra y sádica dentro, con una fría como el whisky a ciertas horas entre las mudas callejuelas de tu cuerpo, voy con una niña y una rosa, un globo de helio y una llamarada, voy con el conejo en el sombrero de opio de Alicia y una galerna y un desierto y un paraiso y un me llevaré trozos de tu carne para dar de comer a los cuervos y a las flores
era un engaño
tuvimos que hacer pienso para ratitas del cadáver para saberlo al ver sus alas roer la carcoma y el champán
¿cuántos infinitos convertimos en infierno para ser dueños de la luna?
¿cuántas veces todavía, sangraré una ausencia y el espanto, con pólvora y agujeritos enhebrando en mi corazón el orgasmo de las canciones?
me voy
y al partir
con tu alquiler en la mano de robar
soy invencible, porque es un fantasma el pasado y el porvenir
y juega a las chapas con los muertos-vivientes y sus sospechas de obscena obstinación de hachís y océano y valió tu nombre, una Babel en el 2X1 y barra libre
voy a evitar hablarte de esa PI para no entrar en fangos de amanitas, seré incomprensiblemente transitable, cínica y abruptamente poseible, me lo dijo la rana, cuando se chuparon los pies, los arcoiris en ese lodo
juguemos a los payasos y a los estafadores, codiciando poseer el cielo y sabiendo de ante y bajo mano, la trampa del LSD, tu dedo ahí, ahí mi copa de vino, ahí una obra de teatro y es teatro por prevaricación de la belleza y del infinito
tengo en cuenta el desastre
la posible proclamación de la derrota entre lágrima de whisky y de sapo y tres botellas de sangre y luna
la llevo también, como mi blues, también como mi pistola

creo en cuentos de hadas
pero mis hadas también saben ser macabras y esperpénticas y crinar polvos de amanita e insomnio,  y recoger entre sus faldas los cadáveres y bailar enloquecidas y gozosas la de volver o el revólver que lo re-vuelva
me ha llamado X. y me he carcajeado me ha dicho que mando a la de hacienda a tomar por el culo, que dicen que tienen que estudiar el caso de la declaración porque parece que hay trato de engaño y de fraude y que él le dijo, que estudiaran todo lo que quisieran y que a ver si su intelectualidad y sus labrados estudios les había hecho descubrir a otra familia Puyol en nosotros y que cuántos filtros tienen que dar para pasar la declaración si había salido de sus manos y que ya sabía que no era culpa suya, que ella era un pobre diablo que no pintaba nada quedando bien con sus jefes
amo a X. cuando saca a sus anarquistas y me cruje la risa y el viento
todavía tengo en algún lugar de mi piel y de mi camino, la pesadilla de anoche,  creo que viene a explicarme de ciertas líneas que no hay que cruzar y de la construcción de un bosque, que naturalice, el fuego y el cosmos, también me habla, de cierto espanto que tal vez la sombra inclinada de un tango dejó en mi piel,  era un sueño, con una atmósfera muy penetrante y unos símbolos muy legibles y simbólicos, que mezclaban una guitarra y una muerte, una rotación de velocidades y de rutas y de rutas boqueadas, en un instinto y en la gasolina, intentaban matarme y ahora sé que tengo que cuidar el lugar dónde desborde mi vino y que siempre sea, por la abrasión de mi voluntad y de mi beneficio (aunque sea poético o etéreo), tengo una relación muy próxima a mis sueños, posan dentro de mí un  conocimiento horizontal e innegable, visceral  y custodiador de todas mis historias, deseos y fantasmas, errores y peligros y resoluciones y poemas, para mí no son sólo sueños, ni son azar o capricho,  son señales, aunque a veces no sepa descodificarlas, dejan dentro de mí una sinestesia existencialista, son otra forma de comprender, que expresiona mi sangre y la verdad y el cubismo, no creo en la interpretación de ningún otro sobre mis sueños, ni creo en las patrañas de lo que otros escriben, sobre los símbolos de los sueños, sólo el individuo, puede concluir la verdad del sueño, sólo la soledad y la esencia y la relación intima con los sentidos y los significados
lo que miro
lo que toco
lo que pronuncio
lo que despido
lo que gozo
lo que quemo
lo que dejo morir

es transformado
por mí
por mi pupila
por mi gesto
por mi canto y la ausencia de mi canto

la existencia
es transformada porque existo

la realidad sólo es una metamorfosis
cubista y despiadada, trágica y hedonista

todo lo que invocan mis poemas
cambia algo sobre el sol y sobre la muerte

nada es vano, nada es indiferente

todo lo que ES
es transformado por mi voluntad y por mi ausencia

si digo la luz
en tu cuerpo
tu cuerpo es dicho
en mi hoguera

y no es el mismo cuerpo que tenías antes
ni es la misma luz, la que sin ti, bebió el opio

los cuerdos que me ataron en la cama de un manicomio
no entendía esto
no entendian nada, sino números y pesos que aceptaron cuando aceptaron ser viejos y civilizados

pero la venganza de los locos
viene por innatez en la luna y en la mar
en el volcán y en la herida de las palabras y del tiempo, de la distancia cósmica y del orgasmo

y eyaculará volcanes y furia indómita contra el quebranto y el fascismo de los que dijeron "es así, debe ser así" 
está nublado
y el viento balancea
la irrisión de tu heroina
en ese fuego que campea
tu cuerpo en mi deriva
y te veo como barco de hachís
hacia la enomarada extorsión contra las patrias

defráudate sin temor y con incendios en mi noche
en mi ética, en los naufragios del destino

no se trata de pornografía
es la abrasión de un gozo que tiene un sueño
que por generosidad y decencia, sólo se lo contamos al vendedor de humo
yo no podía nunca ser contigo
para ser contigo necesitaba la abrasión y el fandango que me dio tu cadáver
era el humor negro de la luna puta cuando doblaron las campanas la trinchera y la cama deshecha y sucia de un destino

¿y ahora?

tal vez cuando sea más obscena
y tenga un juego de muertos en los labios

pueda ir a robarte
tus antenas del escarabajo de Kafka
y hacerme un DIU

aunque es verdad
que ya no pregunta por ti
el gozo ni el abismo

tal vez la obsesión de un poema y el carbón y el tejo

creo que contigo
me mostraba demasiado pura
y manipulaba el benceno de mi indigente y esos ladridos en los cascos abollados del héreo pirómano
creo que quise que no vieras a mi perra deshacer tu nombre en los asaltos de farmacia y a la puerta mirando de un lado a otro por si pasa el vendedor de humo y nos roba el corazón

tal vez quería
que quisieras
una obra de teatro
entre mis piernas y mis sacramentos

y era anti.humano  y posible
la equidad del whisky y de la tumba

qué raro es todo
cuando malversamos una droga por un sueño delirante que no da cesiones
he metido la pata del cangrejo en un vaso con agua
al arrancarse la parte de arriba, ha salido un profundo olor a muerto y a pescadería trashumante y a punto de quebrar
cuando anoche se soltó de mi pelo, el gato la tenía en la boca y se la quité y él saltaba para recuperarla y le grité que era mía y que no era su alimento que sólo era alimento de la luna, me gusta hablar con el gato, me gusta hablar con todo lo que no habla, pero se compromete con el conocimiento de la sinestesia.
se me ha caído un trozo de la tenaza del cangrejo cuando dormía, tengo que pensar cómo colgarla ahora de mi pelo y esperar a que se coman las hormiguitas los trozos del cadáver, porque huele a muerte de mar, aunque los muertos del mar, huelen a infinito
tengo ganas de otra gente, de otro vino en lo obsceno y en el barco, de otras historias y embrujos, algunos de mis amigos, no pueden alimentar mi hoguera y me hacen bajar y no subir y me invocan al hastío y no al blues, necesito criaturas de mi especie o que amen la misma idea del salto al vacío o algo parecido que me recorra el opio... como he estado exiliada demasiado tiempo, no busqué a otros, creí no necesitar a nadie, pero ahora sé, que ciertos bailes tienen que ser plurales del aullido de la luna, para invocar la sinestesia y el fulgor

he pensado que voy a empezar a salir sola y a buscar el fuego y a buscar el eclipse o el enamorado desencanto, la exclamación o la farola que se rompe, el misticismo de una vagabundia, o la llave oxidada de un bar dentro del barro...

hasta ahora no lo necesité, porque vivía en el metamundo y el poema, dilataba lo suficiente mi sed y mi muerte, mi vigilia y mi canto, pero hoy sé, que hay que precipitarse a la deriva y a lo desconocido, la vida está fuera y hay que invocarla, para consumirla, hay que acuchillarla, para jadearla, hay que matar los relojes, dentro del incendio, nada vendrá a mí, si yo no me avalancho al fulgor y a lo desconocido
La quedada del 31 y la abrasión de la luna llena, se ha vuelto un interrogante, por culpa del lumbago de X.  Tendremos nuestra luna. Los calendarios en el fondo no existen. Pero yo éste 31 tengo que ir a quemar algún cielo, aunque sea en un taberna de zapatos agujereados y manchas de balcones en un licor que arde. Me gustan las inconclusiones, me gustan los arrebatos de lo inencajable. Lo que no se puede tocar del todo, aunque escurra cera derretida en las manos. Me gusta mirar un luego que es muchos mundos y sus antagonias, en  crujidas maneras de procesionar la ayahuaska.  Deseo a X. Deseo a la vida. Y esa plaza, dando vueltas de hoguera en la persecución de la estrella que no salvó los nombres sino la música.
Le digo, "(...) eso ya no me importa, eso no es mi historia ni mi oficio ni mis ganas, yo ya sólo quiero vivir aventuras" y bromea y dice "y desfacer entuertos y enmendar agravios y dice tienes que contratar a X de escudero, compras un burro y los dos dais el pego y la cara y la espada" y me carcajeo e imagino bares de marineros, con tambores de opio, bajando la luna y subiendo la mar, y apretarme el vaso y el fuego, a un emigrante que huye de su historia y quiere una noche conquistar todas las noches y olvidar luego en otra playa en otra guerra. Podré vivir sin casa. En el camino. En la hoguera. Lo soñé cuando tenía 11años y esas canciones y libros, desmenuzaron mis ojos y mis mapas. Desde que tenía 11 años soñé en irme muy lejos y en no volver nunca. Y cuando me fui, acabé en algún tipo de inframundo, que abrió los manicomios y el exceso de los excesos, en una descompuesta realidad incendiada, como si el cordón umbilical diera vueltas de campana en mi cuello y se colgara sobre un cuervo y un ciprés. Hoy. Vuelvo a soñar el primer sueño. Y me siento con la fuerza y convicción para perpetrarlo. Para transitar la ayahuaska del deseo. Siento que he vuelto a mi juventud. Y que mi único interés es ser cada vez más joven.
Estoy ebria de la ebriedad prestada de los parques insomnes. Ese raro sueño oscuro-Polanski. ese humor negro de la heroina llovida y el espanto y la dilatación de los horizontes, como abismo, como la última sombra, pegada al vaso y empuñando el vals. Pongo esa canción, para arder como un libro, y caer en tu risa, mi sed y mi luna llena. Me quiero largar. Y ya no negocio con los crisantemos que dejarán en las tumbas, un fuego y un amor eterno. Mi destino está con los vagabundos. He vivido en el exilio 10años. He vivido dentro de un cuaderno de benceno y sidra. He prevaricado contra la realidad, cientos de versos y de derrota y vi como mis palabras, encima del tiempo y de la hechura, abrieron socavones de amor y de electricidad y salvaron en mi espantapájaros, un razón para quedarse y alzar el puño.  He sido destruida, por cada una de las criaturas que crearon mis pinturas y el insomnio de los cipreses, mordiendo en mi cuello el puente colgante de los olvidados. Y ahora quiero la aventura, quiero la trashumancia.
Crujen doradas lunas, el ejercicio de la atracción del despecho cósmico, en esos desiertos que enamorados decidieron contra ti una historia. Y volvieron de las distancias con estrellas caídas en tus dientes.
Ahora es esa lumbre intermitente de volteadas existencias que no llegaron al verbo. Y crepitaron, con esa herida de sidra, el devolver de las palabras a un exilio.
Estoy subconscientada por la fractura de un libro en esas voces de la guerra. Todavía tengo que poblar el espacio del licor del espacio. Reconciliarme con ese papel que la transparencia incendió en aulladas canciones que no negociaron tu olvido pero lo siguieron ebriamente en el declinar de los bares en el asfalto. 
Hoy no tuve mi despertar, ni mi relación con lo soñado, porque me asaltaron contra ellos. Y fue a vuelta de campana como entró la luz. Sé que tengo que poner una distancia innegociable con ciertos tangos. Una despedida ingrávida que acurruque en mi la amapola y pliegue el verso, también en las carnicerías de ese pirómano desapego.
me despierto de mala ostia, porque me despiertan, no sé convivir con X. no respeta mi espacio, ésta noche me había despertado muchas veces y tuve pesadillas, ahora estaba dormida profundamente y entra en mi habitación para decirme que ya va a coger el autobús y blabla y da la luz y empieza a rebuscar en el armario y al final me despierto dando gritos, le digo que tiene que aprender a respetar a los demás y qué por qué coño me despierta, que en ésta puta familia, nunca se respetó la individualidad ni nada y que eso es de ser una puta egoista y blabla

ahora fumo un cigarrillo y miro en el monte, la distancia de los otros montes, trato de relajarme, trato de que se me quite la mala ostia y pienso en irme pronto, a buscar e incendiar mi propio antidestino, lo que más me jode de X. es que en las discusiones, toma una posición de víctima, y me doy cuenta que ese tipo de tara, la tuvieron ellos también, en los bucles de su distorsión oscura de Buñuel, generando una especie de remordimiento en el otro, algo posesivo y absorvente

recuerdo aún la pesadilla de la madrugada, era sangrienta y ardiente a la vez, pero lo que me interesa fue su mecanismo de resolución algo que invocó la belleza o una metafísica con embrujos de lumbre y arrebato
sé lo que significa la pesadilla en algún envés del exceso de la noche y su extorsión, en mi cuerpo y en la irritación de los mares cuando han callado los despobladores en los cadáveres de los inocentes
bebo ese vino
y pongo canciones que amé
ahora suena la de "vagabundear"
que me arranca todos tus mapas y se los da al cuervo que sobre el lago sangra las estrellas y un viento que no volverá a por el nombre ni a resalcir la historia

la luna se ve casi llena
pero es el 31
es en tu cuerpo y en tu abismo

la miro y soy mirada
por la percusión de otro escenario que ensayó en tus heridas la voz de mi sur
no me arrepiento ya de nada
aunque mis motivos no estén acá
no puedas verlos, no te convenzcan, o despedacen lo que quisiste conservar de nuestro videño
yo siempre sigo a mi sangre, aunque la palabra  venga después, aunque la razón se tire del tren en marcha
todo lo qué lo ha sido por fulgor, una conexión con las hierbas que anudaron en mi pelo, el mullido de un mar y siguió esa inenarrable obstinación en escanciar las manzanas antes que el licor saciara a tu olvido
me sirvo un vino y un quizás
y un partirse a patadas de luna

me sé a veces celestina
a veces bruja del derroche y del amor de los perros
con esa dentellada que invoca el mejunge que el vacío de tus manos salpicó en mis caderas

no me niego
no me desdigo

es otro el poema
que refriega dentro
una incandescente contradicción
que es la transparencia de mercurio en mi barco y en mi amor y en mi olvido

juego al chocolate que quemamos en la estación
con tus ojos de fuego en mis ojos de sal
desobedeciendo los trenes y la pólvora
subiéndonos cristal en polvo y amapolas
a la casa partida que partimos 1000 veces más cuando lloró el negrillo tu belleza en los pozos
me borro de esa PI
en la sombra de esa luna
actué por amor
actué por impulso
mi impulso nunca miente el verbo ni el futuro
y la intención es una ayahuaska y una dislocación de escenarios que volvieron
detrás de ti, 200escaleras a tu corazón fantasma y de cloaca, que bajó y bajó, detrás de la noche, sacrificios impensados que yo nunca pagué ni mi vino cantó

luego la vuelta de campana que un velatorio clavó en mi tejado
para arrullar los gatos al exilio que mi reyerte con el enamorada vacío pobló entre campanarios y detrás con el descenso de una voz y sus frutos, culminaron los pasadizos que rodearon tus ojos de fuego entre mis venas, como polizones y acantilados, que no supe abarcar, porque había muerto un tiempo en la flor que prohibió a la matrona llorar sobre los muertos
cuando ese verbo funciona
como perdón
o como expiación obscena de esa letra

cuando me la suda ese contexto
y dejo un PI de brujería
innato, por insensatez de la luna

y oscuridades
que tropiezan, en una contradicción que no me pertenece

y yo soy la curandera
el espejo de amapola entre dos mundos opuestos

o rizoma de vid
que entraña
que somete
que traiciona

por jugar la taberna
por instinto, por una pasión
que guarece esa noche que desconchó piedras de hachís en las ventanas
y amores brujos que mintieron el carnaval de los descompuestos
y detrás de ti, 200años, nenúfar de la fragua que pagó tus pecados e insinuó un destierro

mi contradicción
es la sangre y víscera de un verbo más profundo
dos barcos en guerra crujiendo la necesidad del viento antagónico por la bandera negra que poblará con peces el olvido
después de, mucho después de la piromanía que amparó tu exilio en mi página sucia
esa sombra
que enamora tu quizás
y envuelve en trinchera
el desgajado horizonte que cruje una historia
que antes fue muchas historias
y cribó tambores y fuegos
en el DIU que no se usó de coraza
sino de soldadura con la placenta del verbo

después la luna y los lobos
abarcándote desde mi incandescente vacío
como un animal, como un soldad

y yo era la pálida
o era la recien nacida
impostora del verso y de la estación

inducida y adyacente
por la X que no pactó ni sombra ni llegada
y despejó en tu desierto ese vino oscuro que pastaba en mi vientre

tal vez me creí la matrona de tus hijos muertos
cuando me pegué a ti como a un libro en llamas
ya rompí
la última vida que le quedaba
a ese contestador automático
que siempre me ponía con los muertos a cobro-revertido
y yo sintonizaba de opio y de imposible
el convulso poema de los desterrados

ya se hizo añicos
en una envuelta gota de sangre

y ahora se lo digo al vino
y a lo que el vino no quiere oirme
como hacen las orugas cuando va a llover verde
y esa maleta, cuando mis cerillas entran en síndrome de estocolmo y de tu prostíbulo
Le digo "Escapemos con el vino de los afectos. Con el vino y con las galernas. Escapemos indecorosamente. Seamos dos extraños. Con una llama. Que sea el deseo, la sombra del Sena y sus enamoradas ratas, que seamos dos animales chupando luna o lo que sea qué" 
Y también puede ser la derrota. Y también cajas de cartón con manchas de vino y sangre. O zozobra de un cielo despejado en la tráquea de un cuervo de la guerra o del infinito y pecios del viento de los innombrables. Y puede ser, una farola que se rompe. Una melancolía que empieza. Un zarpa de animal en el desierto o llevándote, un beso de mi luna. O los extranjeros que no recuerdan qué país ha muerto cuál morirá. O el éxtasis de un gozo eterno y kamikaze, o vomité vino, en el puente que cruzó tu lluvia y bajó tu destierro hasta la locura, apretada a Marte, por tu cintura de hash y de noche. O harina entre marineros, con una guitarra rota y otra que nace y te avisé que no tengo destino y que huyo siempre de algo. O el equipaje se me quedó en tu cama, háblale a los pájaros del tren de las hogueras.
pongo ésta canción
y el vino me soborna la sombra que acomete el poso del vaso que dejé en tu sepultura y con el que subo 13rascacielos para tirarme con la vestidura de tu ausencia y poblar los agujeros del cielo, con tu hueso y mi cerilla, con el alquiler de las crueldades en una copa, manchada con tu esperma y con esa sangre que mentí para concretar una despedida, con la sombra del vagabundo, en mis pechos, ardiéndome como Babel cuando pasa el que va a morir y habla con los lobos y a veces recuerda tu nombre
me llaman y me cuentan rollos, no me gusta que me hablen de personas cuando no están, y más cuando tengo un vínculo con las dos,  le digo que se lo cuente a ella, que si lo calla, es cuando se hacen agujeros negros en las relaciones, que le diga sus motivos, que le discuta... lo mismo que me está diciendo a mí.. y me empiezo a estresar, creo que le molestó que no tomara partido, que no le diera la razón, que no quisiera comprenderlo, las cosas hay que decirlas a fuego y bocajarro, sólo tenemos el ahora, tenemos que arriesgar la boca y los motivos, tenemos que atrevernos a quedar alevosamente mal y ensangrentados, pasarnos de las ies, y curvear la luz y el quemarropa..... defender nuestra hoguera sea cual sea, aunque sea un error, hacerlo enamoradamente, hacerlo suicidamente
cruje la tarde
en batiscafos sin memoria
tengo ganas de morirme de placer
y mientras los calendarios son carbón que rueda las suelas de tus zapatos en quemados campanarios sin réquiem pero con difuntos

vivir
sin que nada me espere
ni haya preguntado cuándo ni si volverás

y mientras el poema acuchilla
un blues de vaho y derrota y sobres de azúcar en la mano de robar del que regala humo y tiene sangre en la boca que no distingue de la suya

el viernes será
y mientras esta espera etílica y nihilista y enamorada
y el quizás y la pólvora y puede pasar cualquier cosa y puede ser, una obsesión, una lluvia, una hoguera o también lo otro, en la máscara de amapola y una mar ruge y enviolenta, el sucidio de los calendarios, lleno mi taza con un vino amargo y penetrante, detrás de la ventana, veo anfibios que vuelan, veo orgasmos de luna, apurando una canción y un reloj derretido en unas escaleras mecánicas que saben a selva y lumbre
cruje éste vino
la melancolía azuzada del diástole
en trombones de arcilla y fuego

nos iremos a gatas y arañazos
a la vesícula de un poema
que proscribió tu olvido
o sadificó tus labios en las fosas

mentimos obscenamente
el rocío en la ropa vieja
que quemó un verano
en la sequía del Sena sobre la rata

luego la confesión
y el exabrupto
con esquíva sacritud
para sangrar la belleza
entre tus uñas y en tu cama
tengo ganas de irme
de prevaricar esa liturgia

mientras
los retrovisores tienen sal y ceniza

las cartas son desplegadas en buzones de barro y tus sandalias crujen rotas autopistas, en la huida de una verano dentro del retrete de una estación con tu sudor debordado en el licor que te abrió la puerta y vuelto a mí, y a la barca de helio

ese silencio-contenedor
que consoló a tu chantaje
con el mechero y la piedra encima
sacando la clorofila a Babel y acuchillándotela en mi nombre y en mi olvido
la línea que he puesto
está en la luna

todo lo demás será decente, necesario, vino

la divisoria
está en el astro que perderé
en el fracaso enamorado de los que no tienen ni equipaje ni destino
ni saben volver ni irse del todo
ni morir, ni permanecer
ni contar cuentos contando con la literatura
y ese teatro de opio

no temas
si descuelga la ginebra
la imprudencia de dos desconocidos
ni si te echan del bar
o te acusan de piromanía

todo será soberano
porque buscamos la eternidad
recuerdo cuando teníamos ¿15?
y empezábamos a descubrir el éxtasis de pasarse de la raya
cuando subía la ebriedad, teníamos un juego, que repetimos muchas noches
hacíamos que hablábamos por teléfono y empezábamos ¿control? ¿dónde está el control? no lo pierdas, espera que te lo paso y echo otro trago, no que te quedas sin él, imposible ¿control?
hemos hablado
del viaje trashumante
con mochila y un agujero en el bolsillo
dormir en la playa
y emborracharnos en el puerto
que nos suba la marea y nos pille de paseo con la luna, con algún peregrino encima y debajo que tenga vino y canciones y no tenga ni porvenir ni nombre

tendremos como cuchillo
una historia perdida

tan lejos iremos
que nadie nunca más podrá llamarnos

le he dicho imaginate
cuando corra por tu piel Itaca vencida
imagínate, cuando lleguemos al cielo
y ya nunca más bajemos
y el infierno nos haga el estribillo

codicio ese viaje
cuando se abra esa sepultura
y pueda quemar mi casa
y pueda hacer trenes de madera con sus muebles y puertas
las ventanas correderas
de tu melancolía
en esas fosas recicladas de los tangos
que usé a cambio de tu olvido
como billete de autobús

no llegaba a tu casa
tu puta casa, era un agujero
lascivado en mis agujeros y en mis inconclusiones

me aferré a tu podredumbre
para lavar a mi muñeca de porcelana
con nuevas cicatrices que abrir en el éxtasis
no queremos más quimeras
y lo único cierto
es la gasolina en la plaza
subiendo por esos tejados
y bajando en el barco en llamas
y sudando mar en los cementerios
y lava contra las comisarías

también tu amor
clavado en el cuchillo
de mi promiscua luna
olvidando tu cara
y perpetrando tu cruz
en mi hachís
vuelvo amar el mismo vino
que se secó en tu cadáver
y vuelve a mojarse en mi lápiz y en mi sed
me empapa, me cala, me poseé, te niega los buenos modales en la guerra y en las tumbas
pero seremos exquisitos y excluyentes, en la cama y en el hachís

lo aprendí con los locos
tú con las sartenes
"pero todo se acaba ya es hora de decirte chao, me ha citado la luna en corriente esquina callao" cantaba Sabina, y recuerdo esa noche, en el coche con X. ebria de luna, ebria de flores prohibidas, tendría ¿20? era la despedida, era nuestra despedida, aunque él no lo sabía, sólo yo lo sabía, y usé esa canción, para dejar, mis buenos modales

canción aquí
a veces la luz del sol
se empozoña en los valles
y clavícula una música secreta y marmórea
que hace de espejo y de lápiz de labios
a la muerta que volvió con tu cabeza a girar en mi fandango

seré la otra para ti
y su antagonia cuando ardamos

seré el PI y su deterioro
en amapola y cementerio

y lo que no quiero saber
ni controlar
ni simular, ni concluir
los chopos están muy bellos
y se oyen los cencerros de las vacas
y la ausencia de los campesinos
como eyaculados fantasmas de los metales

yo no soy de la urbe
aunque amo el baile de sus ratas
y no soy de un pueblo
soy de la intemperie que descobija a (ellos) ellos, los errores que juré perpetrar en tu casa y las averias que amablemente dejé en tu cuerpo, a través de mi derrota, fingida en tu cama, como la polución de la mariposa de polvo
es la erótica que nos aman las ruinas, cuando hemos muerto varias veces, sólo yo lo sé, he estado loca, hasta límites insospechados para ti, he olido, perfumes que no podrías ni imaginar en tus sueños, he visto criaturas que despedazarían tu vida y he follado con ellas, cuando la tierra ya no sujetaba mis pies ni la muerte podia llevarme
ese candor, sólo lo comprenden los que se atrevieron a inmolarse por las pasiones de la eternidad y del Leteo, sólo los locos,  querido, sólo los que también son animales y piedras y abono y cuchillos y estrellas
lo digo con el alter-ego y con tu bajo fondo, no somos semejantes, aunque en ti vivan los mismos mecanismos, no los incendiaste, tendrás que esperar que un abismo te ampare la sombra de tus cigüeñas perdidas
lo digo con toda mi vanidad y mi miseria, jamás un cuerdo, puede tocar la luna.
me gusta jugar con mi madre
a la crueldad y al humor negro
me gusta ruborizarla
y atacarla mi desbandada y alud

hay algo en el fondo de su ternura
que cubre con gasolina mi primera piedra

es un pacto que he cumplido
desde los 7 años
y desarrollé con la ayahuasca luego

yo nunca he crecido
sólo he fingido que pagué por los puñales que manché y que rompí
tengo que apalabrar tu muerte
antes con la libélula y la carcoma del aparato musical
mucho antes que con la tierra que te cubra
y que con tu mano apretada en mi mano
y poniéndose rígida de estrellas y de las nevadas que trajo la noche, debajo de los ríos

es cosa de la obstinación
y mi inclinación a la erección de las brujas

sino lo taladra
primero mi locura
no podrá conservarlo el Quijote en el pozo de mi olvido
le di a la pantalla de borradores del email inconscientemente, mientras recordaba a Berenice Einberg y gritaba su nombre a mis cuerdas vocales y estaba distraida y giré mi cabeza como bailando y leí de refilón "querido k, te escribo por última vez y no lo leerás, no te enviaré más espanto ni flores secas ni vómitos de perro" tengo cientos de cartas enviadas al vudú y a mi amado espectro del cuervo albino, siempre he sangrado generosamente, el cuchillo y la puta educación de los carteros, del enterrador y de la diarrea de tu mamá
¿necesito ese cadáver?
no me duele
no me duele ya ni en el requerimiento del luto de perros contra la cloaca, subiendo por tu memoria, como mi único amor
pero eso no tiene nada qué ver
lo necesito para otras cosas
lo necesito para oscurecer el vino hasta el éxtasis
y saberme, imposeible y maldita y bendecida, por la luna

yo lo elijo
siempre he sido yo
aunque el poema y la derrota
aunque ese semen y las luciérnagas
aunque los viandantes oxidaran las bicletas
y usaron tu obscenidad, como flujo para lavar a los cerdos

te dije que no soy femenina
te dije que casi no soy humana

no busco agradarte
busco arder
no busco seducirte
busco pervertirte

no quiero tu amor
quiero tu lava

yo me entrego a la liturgia de la noche y la luna llena
no llevo el contro, pero sé la canción que amo
veo la tenaza del cangrejo en mi rasta
y la siento, un tantra de guerra, un aullido del callejón contra la orilla y la sangre de una sirena en la máquina de escribir el infinito
imagino en la noche contigo, recorrerla por tu piel, con el oleaje y el salitre, en las zarpas de los nómadas y la luna de brujas

tengo que conquistar las calaveras de éste exilio
con  garras de madreselva y fantasmas oceánicos
porque todavía, hay que dar el cuchillo y la fuente, a la ausencia del espacio
deletreado en una rabiosa hacienda de pinturas degolladas
que repitieron tu rostro en un retrato de un réquiem y una eternidad

miedo a qué? a qué coño? si mi cuerpo es también mi tumba
si mi noche es mi carmín, si he sido sólo huesos y espanto y hablé con la alucinación del fin del mundo y del suicidio de los murciélagos en mis senos y en tus pozos
la tibieza del hueso y del cloroformo
manchada en tu cuaderno
con pecios de mi sangre y de las canastas
tirarse con la suciedad de tu cuerpo
a la sangre del afilador y pasar así las hojas y las noches

estoy todavía lejos del verbo que arde
y persignan en tus brujerias mis destierros
maos de alpaca dentro del fango
levantando con exabruptos las interrogaciones

me siento distinta
campeada de una transverso
apuñalada de una belleza y un presunto
y a la vez distante de alguna piedra que conserva el vacío de mis manos

ese dolor ya no está en la misma tumba
y los nombres no aguantaron mucho tiempo
la llamada de ninguna hegemonía, son polvo, porque nacieron por un error y no por una hoguera
la tarde
y esa hora templada y blanda
ajena, esparcida, volteada y transparente de los grumos de tu oscuridad
en el renglón y en la tiza
pienso en la hora de los lobos
callejeando contigo la ciudad desconocida
pervertir obligatoriamente la incertitumbre del vino, la hora, la avería, para desllegar las rutas, para pastar  los girasoles en el orificio de la luna, usando tu cuerpo, tu voz, la distancia

no hablaremos de amor, es otro el compromiso de los caballos

soy muchas en la irritación del pentagrama que se parte
y adueña, en el rincón la telaraña, el piano y esa saca de sangre
que volvimos con los dientes la posición de una pistola

hace un tiempo la volví a ver
era mi amiga de la infancia, yo estaba en ese momento lejos de los mundos, como en la metafísica de una transformación y eran muy cercanos los recuerdos de mi infancia.., sé que lloré delante de ella y le pedí perdón por algo, y ella lloró delante de mí a la vez que reía, me dijo "tú si me protegiste, no recuerdas cuando te pegaste con X. para defenderme" y recordé ese chico, era dos años mayor que yo, y nos pegamos como lobos por el prado, dábamos vueltas de tornillo, él me tiraba del pelo y yo le mordía, nos pegamos hasta las lágrimas, pero no recordaba por qué había empezado la pelea, y cuando ella me devolvió ese recuerdo, 15años después, sentí un viento entre nosotras, con ella, me unía un espanto, una historia secreta que defendimos como avellanas contra los monstruos
esos juegos de cometa y de después
apretados al candor de lo que se marcha
en la vesícula de un barco de papel
ladeado contra la historia, por la persución de los nombre y la lava, el desfalco de un silencio y esa guarida entre los vasos y los ladridos, abriendo en canal, la profanación del tiempo

me siento ansiosa
de ansiarme de una placer que no pueda controlar ni delimitar

bajar las orillas
al crepitado emerger
de una patria muerta

en tus labios como el pecado y el sacramento
y aún después del suicidio de los carteros
demostrada hacienda del robo
en el papel maché de un abismo y un regalo
con hilachos de hachís y noche de todos
al maullar que te negará el cobijo y el mañana

sólo lo inescristo
dirá de las palabras lo cierto

y de ti
sólo quiero el gozo
una ciudad clandestina
remando derivas y trashumancia

no doblaré en tu cuerpo un mapa
ni el camino volverá
ni el tiempo dará vueltas en la esfera
no decirlo todo
darse abrasivamente
menos la curva de la manzana
nómada inscripción
del talón sin fondos
que Aquiles defraudó en tus bares
 y salvó en mi cuerpo con tus hogueras

ser la X
en la nocturnidad
de lo que no encaja
pero te calzó en mi luna
y galopo un mar de vino en tu maleza

será muy tarde
cuando hablemos del mañana
demasiado tarde
tan tarde que la marihuana destruirá el tiempo