29.6.09

Cae la soledad y me nombra, me lleva con ella al paraje donde nadie va, me cuenta al oido la historia de los que se fueron en busca de la luna y los que se quedaron impresos en el desierto.
Ya no hay quién con su sonrisa me haga olvidar la existencia de este bosque de locos, me alejo ya del calor, y no hayo sino nostalgia y frío, pero el rinconcito que hago mío me dice que el tiempo es eterno y que la magia espera encontrar de nuevo el aire que la haga brillar entre las sombras.