
Viento que atraviesa la pared de esta prisión
Y me habla de ti y de mi, antes de que el maldito juez
nos encerrara
Dios quiso desentenderse
Y la llave llegó al sótano y se la comió una rata
Ahora nos quedan siglos para olvidarnos
Y miles de noches para recordarnos
La vez se paso de cliente
Y el polizón no regalaba hachis.
Ni culpables ni perdones
Tanto tiempo es demasiado como para arrepentirse.
Llora el cielo, y esta canción no tiene guitarra,
Fuera una vida entera por soñar
Aquí solo un puñado de relojes y telas de araña
Y cuatro paredes donde llorar.

1 comentarios:
Me he percatado en esta visita al blog de este escrito en particular con el cual siento empatia en el sentimiento expresado de angustia con soledad, la prision más grande y peligrosa es la libertad, tienes ese sentir desagradable y transgresor que me apasiona , quisiera conservar es a parte en mi, por ahora no he vuelto a sscribir tan desgarrador como veo lo haces tu, muy bien por tus escritos.
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