25.6.09

Celda


Viento que atraviesa la pared de esta prisión
Y me habla de ti y de mi, antes de que el maldito juez
nos encerrara
Dios quiso desentenderse
Y la llave llegó al sótano y se la comió una rata
Ahora nos quedan siglos para olvidarnos
Y miles de noches para recordarnos
La vez se paso de cliente
Y el polizón no regalaba hachis.
Ni culpables ni perdones
Tanto tiempo es demasiado como para arrepentirse.
Llora el cielo, y esta canción no tiene guitarra,
Fuera una vida entera por soñar
Aquí solo un puñado de relojes y telas de araña
Y cuatro paredes donde llorar.

1 comentarios:

Maldito enfermo dijo...

Me he percatado en esta visita al blog de este escrito en particular con el cual siento empatia en el sentimiento expresado de angustia con soledad, la prision más grande y peligrosa es la libertad, tienes ese sentir desagradable y transgresor que me apasiona , quisiera conservar es a parte en mi, por ahora no he vuelto a sscribir tan desgarrador como veo lo haces tu, muy bien por tus escritos.