29.6.09

Insomnio que guarda los nuevos medio días y que no espera al sol, ansiedad que se guarda tras la ausencia, y que crea nuevos parajes para volver a la nada y escribir el son del universo que ve ir y venir las cosas sin la importancia que el yo apega a los sentidos. La muerte detrás dispara a la preocupación, todo desaparecerá y nosotros con ello, encontrar paz en la viscera mental, es buscar luz en la noche, el laberinto del pensamiento lleva una y otra vez a la misma playa, y los humanos ven desvanecerse las preguntas y las respuestas sin nombre. Dios callado implora en vano el baile de los lagartos, y yo sin dueño te nombro en la noche, y un golpe en mis sueños me lleva a la selva negra de los perdidos,