13.7.09
Guantes desmenuzados
Ayer vi como moría la noche. Ayer vi, como mi sangre golpeaba las venas... sentí tu cuerpo arder en el cielo y vender la luna en la amarga piel de la locura. Amaneceres sin causa lloran a los amantes de la perdición, que llegue ya la luz y disponga el corazón hacia el amanecer. Humanos que vierten sus lagrimas buscando a dios y dios ausente golpea las tinieblas y rebusca en las visceras la sangre del Cristo de los muertos. Espera el hermano que llegue la mano que acompañe su dolor y espera en vano pues solo muere y camina el hombre, y solo espera ver partir la calma y adentrarse de nuevo al espeso laberinto que hizo pedazos los pies descalzos y una pintura esparramada hace ver el alma de aquel que en su ventura dejo su escritura en manos de la muerte. Ya no queda nada, y el dolor abunda en el tiempo, no se puede escapar, no se puede renegar de quién solo llora a la pesada penumbra.
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