3.7.09
Pregunté a la duda si me devolvía el tiro en la nuca, y la duda inquieta saco mis entrañas y despacio desmoronó mi pensamiento. Todo desaparecía. Iba y venía por al abrupto paso de las luciernagas bajo el sol, y en el corredor de la muerte se debatía mi alma el peso de los infiernos. Histérica existencia. Cuando no hay amor, todo se vuelve orin.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada