Y vuelvo después de un sueño a clavar mis ojos en la tierra, los pajarillos se esconden y desde lo sombrío vuelve el cielo a verse lejano. Ya sin esa suerte, diambulo por los caminos de mi dolor, a encontrarme de nuevo, con el reflejo, a ver mis sombras extenderse, a buscar la luna, bajo los cristales, a beber sola y pensando en aquel que tanto amé.
Y vuelvo ya, a este andar cruel.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada