HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Hoy he bañado a Kavka, olía a miles de perros en su perro. Ahora huele a roble y a río embarrado por duendes del Infinito. Nos vamos a la hierba... y él se queda como entraña de montañas ciabogando pianos de Iceberg y de amapolas. También a veces tengo miedo. Y me quedó rosa de jericó buscando una metáfora donde nunca he estado para darle otro sentido a la inmensidad de los tambores que me devuelva a la mar.  Un deseo de volver al murmuro de arcilla y de vencejos del sonido del corazón de mi madre cuando las olas congelaban en los cedros la continuidad del camino o acaso volvían aquellas aves que todo daba por perdidas. 
Siento que hay un umbral... que trabaja con otro tipo de energia. Una capa de cebolla, un PI en la geometría rasgando el tenedor y la carne o chi lo sa. Algo que genera la certeza de otra hondura en la pupila y percepción. Sea lo que sea, está antes, mucho antes de que la palabra lo nombrara. Porque ella nació de un efecto que fue causa en algún sótano que bebió en sus pechos otra placenta. 
Ahora mi corazón está allí también. No ess igual el olor ni las emanaciones del tiempo y del espacio. No es la misma mi espina ni mi felicidad. Porque es otro el Deseo. Otra la idea del Ir. 
Siento también que algo peligroso me acecha y me busca. Algo que me ha clavado unas extrañas garras. Y esa presencia.... me ayuda a caminar y a no equivocar el canto frente a la nada.  Busco girar el círculo.... en mi útero, en mi entraña.... en la polaridad de escritura sobre las piedras. .. para beber la mar con la piel hasta las alas. 
Y llego a veces.... como alguien que tiene un cuchillo ensangrentado en el bolsillo y que lo ha usado terriblemente. Y llego como en un raro grito de redención.... abriéndome el corazón a tiras, al canto del pájaro. Porque sé que dentro he sido la peor noche de todas. Y a la vez, trato de unirme en una fusión de éter y tierra de luna..... como si todo el universo estuviera en mi entraña. Yo fui camino por el que entraba el rayo. Pero me creí la creadora del rayo. Creí que podría controlar todos los caminos. Creí que podría adelantarme a la sincronía y cambiarla a mi antojo.  Ahora sé que no. Porque está la inmensa nada, donde somos sólo viento. 
He de descubrir algo aún. Algo para protegerme y para ser libre... de esa rara escalera de cráneos.  El infierno corre por mis venas como lo hace la luz. Yo conecté en mi hueso limado del colibrí, la muerte a la búsqueda del poema. Para poder volar... he de restaurar la transparencia de la lluvia. Y construir mi espada, mi escudo, y mi fuente.  Saberme a cada segundo... una lente del Gran Espiritu, su emanación. Y a la vez unir mi matriz, a la canción que soñé cuando estaba muerta. Vivir sin miedo, es comprender. Vivir sin miedo.... es enfrentar en el espejo.... la cuna de la maldición que también fuimos y desintegrarla.  Aprender el lenguaje de las plantas, de los árboles, de los insectos, del río.  Trascender la propia historia y sus anhelos..... pero como una cascada, no como un asesinato.

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