HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Me despierto... entre sueños muy raros que apenas logro recordar, algo de una bruja que bebía de mis ojos, una macabra pesadilla..... Me despierto cansada.. confusa... del verso y de la soga. Tengo que volver a hilar desde el brillo de tus ojos en el beso de la nada.  No me sirve lo que he sabido. Empieza en otro estupor de la mar. Anoche antes de dormir...  quise entrar en mi subconsciente... y sentí una especie de hipnosis que me provoqué yo misma... vi unos caballos de juguete, unos ponis con el pelo azul y morado... vi el suelo de mi antigua casa... el corcho.. empapado por rayos de luz.. y recordé que yo me sentaba mucho sobre el suelo y cuando flotaban los ácaros de polvo en la luz viajaba... cuando sentía angustia, me ponía boca abajo en el suelo y rodaba...vi algo muy difuminado en las ventanas de aquella galería, vi una mesa que estaba allí, hace 20 años y yo buscaba algo que había perdido. También me asomé por la ventana que era mi habitación... y vi a la gente de noche en ese pub que había enfrente... y vi a tres personas que se clavaron en mis ojos pero no sé quienes eran. Escuché el ruido punzante de la herida ajena encharcar las paredes. Y algo que no quise del todo recordar... algo que me daba miedo. Tengo la sensación de que en mi subconsciente hay algún fantasma. Algo que genera una conexión noctámbula cuando trato de beber el maiz. Algo que no he comprendido, que no me he perdonado, que no expulsé. Viajé por aquella casa que hace más de 10 años a la que no voy.  
Todo es muy raro. Tengo la sensación de estar en una zona cero. Donde no me existe ninguna creencia, ni afirmación. 
Mi pasado ha sido arrancado en gran parte. Todos los amigos del pasado, han desaparecido. Lo que ha quedado ha sido el suspiro inefable del poema.  Recordé también a un niño que decía "tocar mareva, tocar mareva" en lugar de madera... y ponía su mano en mi hombro..y estábamos debajo de la nieve, en un sitio muy frío, con una pared muy gris al lado.. al lado de una puerta, esperando a alguien.
Al hacer el trabajo de hipnosis... recordé algo que había olvidado, de mis primeros viajes-artaud.. recordé la "ley" del lugar al que accedía con el hachís y tuve la sensación de que volvería a poder hacerlo sin fumar. Tuve la visión de códigos de metáforas, condensando vivencias, en un verbo de éter.. yo bajaba y bajaba al grito del nacimiento de la palabra y detenía allí el tiempo, comprendía mis heridas y mis tormentos, desde una especie de cine y de teatro de locos. donde la palabra y la hechura era sacrificada por su matriz magnética. A mis 18 años, yo no era joven, yo era una atormentada, una quinqui de rodar por el callejón, de mandarlo todo a la verga, de no tener absolutamente nada... sólo deseaba destruir todo mi pasado... y vivir en un barco. Yo no era como mis amigos de entonces, que acumulaban y seguían corriendo.. y amaban y jugaban y aceptaban la realidad..... yo quería destruir y trascender, quería un exorcismo, deseaba inflamadamente la nitroglicerina. 
Mi punto de encaje.. cambió a los 16 o 17.  Con esos viajes. Y luego se mantuvo en una conexión muy rara... hasta los 25. Me daba vueltas de campana entre la muerte y el beso de la tierra estéril bañando a los peyotes.  Durante muchos años me era casi imposible, asimilarme a mí misma, como una persona, como una unidad... y mis vivencias, eran colgados, vestidos de pez y de fauno, embriagados de serpientes.  Ya no me importa la parte política de mi tormento. Ya escribí cien poemas a cada tumba de mi cuerpo. Eso ya está zanjado. 
Ahora estoy en una especie de umbral, donde vuelve a rugir la inmensidad de la locura. Y el corazón del gorrión. Vuelvo a desconocerlo todo... me hago preguntas que no tienen respuesta, y las oso hacia un lugar donde arde el valle en tus labios de hollín.
Anoche me levanté de la cama y fui a ducharme. Tuve una perturbante sensación de haber sido violada por algo muy raro que no era de éste mundo......... Y recordé... al hacerlo... una canción de Nacho Vegas.. y recordé otra antigua casa de alquiler.. y una historia que no quiero ahora escribir... recordé la bañera de aquel piso tan frío... tenía una especie de asiento.. recordé que yo me bañaba allí espeluznada de que el agua me lavara... usaba al agua como un hechizo....... recordé que entonces, tuve una ebria metamorfosis... hacia la niñez.... me volví una niña.... aquél sufrimiento... me hizo retornar a mi infancia... pero de un modo tan radical.. que algo de todo aquello empezó a generarme la múltiple identidad.  Yo entonces vivía en el interior de la locura y en la orilla de la esencia. Mi vida estaba pegada al apocalipsis y a los cuchillos de los muertos rasguñando mi piel.  Nadie podía comprender lo que ocurría en mi interior. Porque mi interior era una granada de mano... donde sólo era capaz a gritar la poesía.

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