HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Me despierto...  soñaba algo con aquél demonio, donde desaparecía como tal y se volvía otra cosa. También soñé algo de alcohol y poetas en no sé dónde que te mordió de arena el desconsuelo.
He estado dispersa... ayer fumé otra vez demasiado. Creo que al tomar cerveza se activó en mi cerebro otra vez el hábito del tabaco. Un crujido en medio de la nada. Un grito de deriva... un sueño de papel en la partitura de aquél patio dando vueltas donde tus frutos se ensilaban de trenes que partieron.
Me desperté medio enfadada... y eso no es bueno, debo volver a la armonía del sol y de los ríos. Al tambor... al beso de la noche en esos escondrijos que tus libros desvelaron en el incendio de esas paredes dentro de las flores.

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