HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

las flores y las tijeras, de mi lado sucio de la cama
te hablan en un idioma que no conozco
de la siguiente botella de vino que jugará a hacernos perder la dignidad en la vereda
y con remos en los brazos, agigantarla hasta el vómito del sol, cuando nos vamos quedando solos
y ni los vagabundos se acercan
ni los mosquitos nos pican
ni las pulgas se quedan mucho rato a ver el canto de la sangre derramada

y tal porque supimos demasiado o porque no tuvimos ni puta idea, que es igual, cuando la luna quiere hachís y ya no quedan coartadas ni retratos de muertos en la pared

No hay comentarios:

Publicar un comentario