HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Cuando hay tantos fantasmas y heridas, pegadas a un bucle atemporal, la única forma es quemar las naves...  e irse. Además.. no es tan importante lo que se queda, porque con lo de verdad se vive, se lleva siempre puesto, y apenas es una canción y nada más.  Mirando a mi alrededor... veo muchos objetos que amé.. en su canción de huérfanos poemas de la madre del viento.  Pero esto no fue mi vida, fue una casualidad, nacida entre una desgracia y un amor. 
He pensado que cuando me vaya, sólo voy a llevar.. el tambor, el ordenador, las cámaras.. y nada más...  Ni siquiera los libros. Ni una sola fotografía, ni mis cuadernos.......Una mochila de ropa. Y que todo lo demás se quede acá.  Tratar de trasladarlo, sólo sería llevar conmigo sombras. 
He sido la puta hija de las sombras, su custodiadora, su exorcista, su gorra de limosna y su tetra brik de vino peleón. 
Mi vida, nació encerrada por culpa del amor a mi familia de locos y arlequines del hambre y del alcohol... la placenta de mi madre ya me embriagó de esa maldicion y de ese amor imposible. Yo desde que tenía 8 años soñaba con desaparecer como un pájaro.  En mi adolescencia lo hice, con tanta rabia y tanto fuego... que me volví loca y medio yonqui... y en la locura, me volví un fantasma y en mi vida de fantasma volví. 
Esa urdimbre de pólvora, amor y guerra, de cuerdas invisibles de plomo atadas a mi tráquea. Ha seguido siempre.... en mí. Y sólo la mar puede desatarla y hacerla blues.

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