HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

El amor son cagadas de pájaro en las piedras, haciéndome mirar al cielo y buscar un nido entre las ramas.
Soy ya obsoleta de aquél otro amor, como el ramajo de flores de plástico de la tumba de Wherter.
Amo como aman las viejas la discusión de los vecinos.
Como ama el moscardón el pólen de las flores. 
Como friego los platos cuando ya no entra ni una cuchara ni salen los ratones.
Amo de hierba, el verde. De urraca, el negro. De demócrata, el apocalipsis. 
Moras en los morros. Vino en la camisa. Dendatura postiza en el vaso en el que crecen los garbanzos.
No me dejes tu número, el mío es un PI insoportable para tu contrato con telefónica.

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