HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

El gorrión traspapelea mi nostalgia en tu desmemoria.
Yo fado como río. Saco moratones de mi espejo, como lavo las piedras de cuarzo y las coloco en la estantería. Ya no leo libros, leo hierbas. No sufro el tiempo, sufro lo imposible. La distancia es la cercanía de algo. La pérdida es la ganancia en el otro lado del bar cuando suena la canción que pedimos desde el agujero de la tierra.
Celebro como odio. Chupo espinas como clavo puntas en la pared para sujetar la foto del muerto.
Caigo como subo, en la cuenta de mi embargo y la promesa de no pagar. 
Amo como olvido. Olvido como junto mariposas en la ventana.
Lloro como doy volteretas monte abajo. Y abajo como arriba, huelen los sobacos a mandrágora y a lluvia vieja.

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