HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Había escrito muchas iniciales, como se escriben crucifijos, como se maquilla a los muertos, como se reza por el ano, como se llora por las puntas, como se folla con la muerte.
Todos ellos, eran una desgracia.... que mi dulce masoquismo embriagaba de absenta, de flores venenosas y de la ausencia justificando las balas.
Estuve años, escribiendo entre esos nombres propios, la impropiedad de un cuchillo y de mi corazón, fregado y refregado, en alcantarilla y patada a la puerta y una vela a dios y a otra al diablo y el fuego sólo del fuego.

Escribí tantas idioteces camufladas en necesidad, en abstemia de jeringa y de muerte. En por tu culpa por tu culpa por tu gran culpa.  La baraja española nunca mató al rey. Bastos de bastos... y ya nadie pregunta de quién son en verdad esos olivos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario