HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

He estado por ahí... pensé que todo ha cambiado ahora pero que el poema al que voy es el mismo y no conoceré sus versos y sólo por eso seguirán seduciéndome y empujándome a andar.
Hemos estado pateando por dentro del río. Con esos bichos que son como mosquitos grandes que andan encima del agua y que se llaman zapateros... pero que si se hunden se ahogan... a ratos subía un poco el monte y pisaba tierra... fumé un cigarrillo, canté allí algo de Chinoy.. y luego seguimos por el agua... y ésta vez volví a casa, pasando por debajo del puente en lugar de por los prados. Desde el río veía las cuadras por la espalda que no veo desde mi ventana. Había un inmenso chopo cortado, me dio pena, pocas veces se ven chopos tan anchos.. había un montón de cicutas y de unas plantas que son como berzas estiradas con hojas inmensas.... y que poseen una belleza cruel y atronadora, había una plato de porcelana como los que había en una casa en mi niñez. Había un tipo en una de esas cuadras que llevaba unas herramientas y que me miró como si fuera un extraterrestre. Me gusta mucho caminar por el río, es la forma más rápida y eficaz y hermosa de llegar, y siempre se llega a ninguna parte.

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