HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

He puesto esa canción "en el último trago" Y me entraron unas ganas rabiosas de llorar y le mandé un poema. Esa canción la bailamos borrachos pegándonos los cuerpos, metiéndonos la mano y la pierna, cambiando la botella de boca... y la cantamos ebrios de muerte por esas calles de la ciudad que los dos odiábamos. Él se marchó muy lejos hace más de un año. Yo me fui mucho más lejos y abajo en la cortante soledad.... y siento que ya sólo me espera la muerte. Nunca fui capaz hasta ésta noche a decirle cuánto le echo de menos. Me costaba llamar. me costaba estar triste y me hice piedra. Me costaba estar al otro lado de la nada. Hoy sé, que sólo su risa, su abrazo, su iré contigo donde sea hasta que nos devoren las estrellas, su siempre "bueno échame otra, pero pequeña" y luego "bueno otra, vale, pero ya llevas muchas no quiero que te pase nada malo". Él fue mi único amigo real, en estos 10 años.  Y yo que soy un bicho hija de los desheradados, no contesté a sus poemas cuando me necesitaba. Puta vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario