HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Lo miro todo... como aquella hoja amarillenta que olía a alcanfor y que nunca pude borrar de mi memoria, la caligrafía de aquellas palabras se pegó para siempre en mi huella.
Hace ya....¿10 años? Había polillas comiendo la ropa de todos los armarios.  En aquél armario... yo tenía mis bloc de pintura, mis cuadernos y hojas sueltas. Y un chal negro de hace 100 años hecho a mano... y que tenía una historia bonita que siempre guardé.  Perteneció a mi abuela paterna.. era muy abrigado, para inviernos de hambre y guerra. Mi abuela se lo regaló a una mujer que era más pobre y ella dejó ordenado que en su muerte se lo devolvieran a mi abuela, su hijo, al día siguiente del entierro se lo llevó...... Mi abuela me lo dio a mí luego.
Yo guardaba ese chal junto a mis escritos, como si fuera mi única protección. Y le eché bolas de alcanfor para que no lo comieran las polillas de nuestra desgracia del s.XXI, si ya había resistido al mal de la guerra fascista y su dictadura.. Temía tanto entonces la desgracia que me rodeaba.
El alcanfor llenó fervientemente el olor de todo lo que yo había escrito y pintado.Y se quedó allí. Y se quedó en mí.

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