HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Me es dificil hallar hoy el poema, ni ninguna seriedad, del aquí, ni de ningún otro lugar que busque un verbo.
Hoy todo me parece bañado con cerveza y marihuana. Con persianas tartamudas, con sol pasado de alcohol hacia espigas-pelo atascado en esa boca que nunca halló mi punto g.
Antes, les dije, he recuperado el humor negro dadaista. Y les conté entusiasmada el sueño que tuve y escribí ésta mañana, como un ejemplo claro y nítido,  de ese humor. Pero ellos no se rieron. Mi madre puso una cara de horror total al narrarles la última parte "Luego el jefe se iba a morir de forma inminente y quería llevar a la tumba, a dos mujeres vivas para que murieran lentamente mientras así se salvaba su cadáver... y ellas protestaban y él decía "yo os ofrezco el descanso eterno, no tenéis nada de lo que quejaros, vuestra vida es miserable, yo os daré reposo" y repetía varias veces lo del descanso eterno. Yo pensaba que ahora lo lógico era que esas mujeres deberían de matarlo antes y me quedé esperando con curiosidad a ver el asunto, aunque en ese momento me desperté"
Mi padre mientras se lo contaba dijo ¿te queda mucho? voy a mear y ya te escucho si eso desde allí" 
En la cara de espanto de mi madre, sentí que ese humor cobraba mucha más intensidad.
Pero me jodió que no se rieran ni que entendieran una mierda. Siempre me rio sola.

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