HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Me pasa lo que a Rompetechos. El perro empezó a ladrar, y yo vi a un hombre con una mochila que me pareció un vagabundo.. mientras estaba escribiendo. Y cuando volví a mirar por la ventana, lo vi tirado en el suelo. Busqué mi cámara porque tiene un enfoque que me acerca la imagen pero como no la encontré bajé corriendo a socorrer a ese hombre....Pero era un tipo del pueblo que andaba leyendo los contadores del agua de la cuadra de enfrente.. y se había tirado en el camino para leerlo con comodidad. Yo no sé dónde coño vi esa mochila. Le conté la historia y sonrió. Me cae bien ese hombre, era familia de una amiga de la infancia. Era de tres botellas de vino y de barrio y ojos sinceros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario