HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Me siento al final de la vida. Mi futuro ha quedado 300 km atrás, dónde la mar canta.  Vivo de pura casualidad buscando a los mirlos. Esperando la explosión. Todos me son extraños. Yo soy un retorcida extraña... deshilachando un espejo con aristas de mármol hacia ese cuchillo que atravesó tu puerta y en su punta... ahorcadas sirenas aullan el réquiem del océano.
Ayer por el río, pasó un chico con un perro y un monopatín, hermoso, medio punki. Me sonrió y se detuvo para hablarme. Y eso me hizo daño. Porque me gustó el chico, me recordó algo que yo había amado......., y porque yo estoy muerta para la humanidad. Porque ya no sé hablar. Porque ya no sé abrir mis manos. Porque ya no sé ser alguien respecto a quién.

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