HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

No seré mi retrete del mismo modo que antes. Ni ese pelo en tu boca. Ni esas ganas de matar cuando no queda nadie. 
Seré el refugio sin techo ni paredes, de esa pesquisa de insomnio en el fondo de tu vaso.  O cualquier otra cosa que para entenderla tendrías que haber tomado ácido. 
Drenaré con calderos de plástico el olor de pescado, de ese otoño rebuscando en los arbustos las gafas de cerca de nuestro bote de tontos que botan, pero no tan tontos..no tanto... para usar una urna.

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