HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

nunca ha sido fácil... pero como tampoco vamos hacia ningún sitio, la complejidad al final sólo es el obseso-compulsivo, la hiel y el amargor, tu crucifijo rodando por el suelo roto...
el pensamiento quiere clasificar, el pasado, la gracia y la derrota, el conocimiento adquirido por el pozo y el fango, por la nube y el beso, quiere el pobre desgraciado, abarcar en sus tablas de náufrago lo que nunca ha sido nuestro... quiere hallarse un destino, una dirección razonable... filtrar la memoria para salvar una estampita de vírgen, lavar las cunetas del camino, poner flores en los descampados de sus muertos, abrillantar el doblar de las campanas y preñar la cigüeña que caga encima en el momento preciso
toda la civilización se basa en esas terribles cuadraturas de celda, clasifican temáticas que castran al hacerlo, elaboran arquitecturas quiméricas que las toman como la carne y el verbo, clasifican el arte, por generaciones y movimientos, la economía, la historia, a base de mentiras y tumbas serradas para que no hable el muerto
y todo eso, destruye la verdad y genera represión-frustración en nuestra naturaleza

porque somos viento de vagabundos
porque somos aquello que no saben decir las palabras
porque no hay órden que pueda abarcar la condición humana

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