HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Recuerdo que una vez, cuando éramos niños, e íbamos con mis padres por la ciudad. Mi hermano había preparado alguna perrería y mi padre le dio una patada en el culo. Y mi hermano, se tiró al suelo y empezó a pedir ayuda y a fingir que era un hijo maltratado por gente sádica y violenta.. y gritaba que le habían roto los huesos de las costillas que no le dejaron solo con esa horrible gente. Y armó un espectáculo de la ostia y  vino un montón de gente a olisquear y meter el hocico. Y dejó en ridículo a mis padres.

No hay comentarios:

Publicar un comentario