HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Saco fotografías del perro.
A veces un árbol. Un hueso de caballo. Un truño de ciudad que muere al fín.
Pero ser ser, es el perro.
El perro y yo emperrados por ladridos que sólo oye una montaña, una pregunta que se muere, un teléfono sin cables. Y un buzón  en el que he escrito "cartero sólo deja las cartas escritas a boli"
Las que no llegarán nunca.

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