HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Sé que ésta casa... pronto será una casa abandonada.  El valor de las cosas, es un valor sentimental, del otro ya estamos demasiado desarraigados para quererlo y defenderlo. Y las cosas sentimentales, son siempre fuego y vapor.  He visto dos casas de mi pasado, volverse casas de fantasmas y ruinas. Y amor de poemas y de whisky entre vudú y marihuana.  Nunca fuimos esa clase de familia... que se reunía a comer, ni teníamos ni navidad, ni la boda de la tia Mari, ni ostias. Crecimos como pájaros cada uno hacia su antinido.. y "no nos unía el amor sino el espanto".
En éste pueblo en el que vivimos juntos mis primeros 17 o 18 años de vida. Ya sólo quiero volver yo. Éste pueblo ha sido una maldición para todos. Como a mí me gusta hablar con los murciélagos y las ratas y estar sola, vengo acá. Vengo acá.. porque sólo hay muertos que cantan canciones de amor y aullidos...  y montañas que ríen la desolación y las distancias. 

1 comentario:

  1. y montañas que ríen la desolación y las distancias.

    vuelvo acá y me rompo

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