HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Tengo que formar la coraza con el olor de madera quemada de la casa de tu otro lado, desaflojando el cuchillo hacia la llamada de las estrellas.
Esos puntos suspensivos en su rabia, formarán pronto la metáfora.
La metáfora será mi espejo roto de manos. Haciendo el micro y el macro, en ese pájaro de cicuta que vuela sobre tu amor y sobre tu muerte. 
Soy alguien rabiosa y paciente con mi Franquestein. Y eso es muy mala mezcla. Porque cuando custodio la paz en mis bestias. Acumulo la rabia en el éter. Y como soy también imprevisible de los procesos en mi abstracto. A veces el ambiente genera una ecuación imperceptible para mi raciocinio y pensamiento, pero jodidamente digerible y razonable en mi animal....y se desborda en un aullido y rompe violentamente el escenario que también protegía mi jodido disfraz-corazón.
Yo tengo que sacar la rabia y hacerla creadora. Tengo que llevarla a lo perspicaz, a la no compasión, a lo creativo, al humor negro. A la daga dadaista. Porque si se me queda censurada por mi supuesta humanidad y hablo en su contra por piedad, en algún momento sale expulsada con tanta crueldad y vehemencia que se me hace un punto de no retorno.

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