HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Tuve otro recuerdo de esos... de un prado que veo desde aquí... saltábamos el muro... y jugábamos allí al fútbol y a las carreras y cosas así...Un día allí había un pastor alemán... y yo corría tras él, y él tras de mí, y me tiró al suelo al poner sus patas en mis hombros... era un perro loco y siempre alegre.... Ese perro era de un niño amigo, y alguien mató al perro, el abuelo del niño, porque era un perro indomable y lleno de vida, y hay mucha gente que le molesta la vida que ellos no tienen. Vi también ese niño, llorando disimuladamente, tragando las lágrimas hacia dentro para que nadie las viera, cuando nos contó lo de su perro, yo sentí un terrible espanto ese día. Luego un niño dijo que había que matar a su abuelo. Y todos empezamos a decirlo. Y el niño se puso mucho más triste.  Ese niño tendría 5 años y yo 6. Al abuelo de ese niño le hacíamos miles de perrerías y él nos perseguía con la cachaba para pegarnos. Recordé también que un día vino el dueño de ese prado a echarnos muy enfadado. Y que luego algún padre le convenció para que nos dejara estar allí. Porque nuestros padres preferían que estuviéramos en aquél prado que de zascandiles por el pueblo.

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