HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Como ha venido pasando estos días de lluvia, ha empezado a llover cuando estaba por ahí.. y ahora que he vuelto a casa, ha cesado. Había un entierro.. y la plaza estaba llena de coches y de gente con paraguas. Y vi el ataúd salir del coche fúnebre. Ese tipo de escenas parace que siempre tiene que ver con uno y que a la vez están lejos de todas las huellas. Yo tenía pensado ir a sentarme bajo los soportales para cubrirme un poco de la lluvia pero como había toda esa gente, fui al parque y me senté debajo de un pino que me protegió. Y kavka estuvo jugando con piñas y empapándose. Cuando vi que chorreaba agua pensé que debíamos a ir a casa.
Y al cruzar por la plaza había acabado la misa y la escena ocurrió del revés, el ataúd entraba al coche fúnebre y la gente con paraguas iba caminando hacia el cementerio. Durante un instante pensé que tal vez hubiera muerto alguien que yo pudiera querer y que les sería de mal gusto verme por ahí con el perro chapoteando charcos. Pero enseguida se me quitó esa idea, porque aquí ya no me queda nadie y toda esa gente me era desconocida.

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