HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

He estado por ahí. Tranquila. Con esa soledad que no pesa en el suelo, se desliza, como el agua entre las rocas de esas playas que rugen en la marejada el arrastre del infinito.
Pasé por un bar que ponía "cerrado por un motivo personal muy grave". Las calles estaban hermosamente vaciadas. Fui al parque, me subí a un caballo de madera sujeto por un inmenso muelle. Y sentí que la tensión del camino que no existe se rompía en ese balanceo de tejados marchitos con tu voz dentro de la teja rota. El perro hizo mientras varios agujeros, desvelando el olor de la tierra. Me quedé enamorada mirando ese prado de margaritas y dientes de león. Es un parque sin niños. Es un parque de flores y de estatuas de olvidados vientos del sur.  
Pasaron dos personas cuando estaba en el caballo de madera y se quedaron mirando para mí, una mujer cruzaba la carretera y se paró en medio para mirarme. Pensé que la extrañeza era mutua y aunque se fije en los ojos, los ojos no saben ya nada. Escuché a Nacho Vegas, porque me hace reír y me sube la moral del naufragio, aunque sólo me gustan de él sus canciones desesperadas, de callejón y desvelos yonquis, de amores de cuchillo y ciudades muertas...y ese humor negro que flota como una amanita muscaria.
Mientras volvía pasé por la iglesia..que se está cayendo a pedazos trozos de la pared del campanario. Y me hizo reír ver las vallas que habían puesto alrededor para que a nadie le cayera una piedra, tiradas todas en el suelo, vencidas como la pared, como las cabezas de los feligreses a las que les cae encima el mármol de esa iglesia oscura donde el fascismo alguna vez habló tan alto a la derecha de dios.. 
En el centro de la plaza hay una fuente.... de niña a veces me metía dentro.. y corríamos sobre su muro. Ahora era diferente, estaba pintada de un azul de piscina que daba un aspecto esperpentoso y cómico, y además los pintores, se les había escapado la brocha sobre la estatua y otras zonas de la fuente. Yo mientras recordaba aquello que leí "cerrado por un motivo personal muy grave". Y me decía, no son motivos personales, es un motivo, UN motivo, grave, grave, al final nunca son los motivos, es el motivo, ¿dónde coño esta mi uno? para cerrar el chiringo". Y eso me hacía reír absurdamente mientras miraba el azul chillante de la fuente.

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