HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

He estado un rato en el patio, está muy hermoso, se ha vuelto salvaje, como la orilla del río. Con muchas plantas de esas que llaman malas hierbas rompiendo el cemento y emergiendo flores amarillas y azules y blancas. Con cardos, margaritas y esas hierbas que se pegan y les llaman "enamorados". Me dio alegría saber que se habían ido los vecinos y que sus persianas estaban bajadas. No me gustan los vecinos. 
Y entre éstas líneas... me llamó un buen amigo y hablamos mucho rato... él está lejos y al sentir su risa, su historia tan cerca de mi corazón, su mirada subversiva, su sensibilidad, su ternura, se me ha cambiado el latido, la percepción, se me ha metido un poco de vino tinto, una guitarra... ese volver a sentirme con él, como antes, como si no hubiera pasado el tiempo ni ninguna distancia, como si al abrir la mano, su mano me embriagara de aves.
Él fue el único amigo... con él que me sentí libre, no me sentí jamás juzgada, me sentí motín, nos sentí navío a la deriva, nos sentí pájaro en un cielo de LSD. Fue al único que me atreví a cantar esas canciones tan locas y raras, y cuando su piel me  tocaba, no me ponía nerviosa por sentir el tacto, y aquella vez que bailamos desnudos en un prado al lado de la hoguera, nos sentí chimpacés y peces, nos sentí compañerxs hijos de la hierba, de la luna y de la sal. Lo sentí mi hermano. La risa clara. El corazón desnudo.
Creo que pude quererle tanto y dejarme escurrir entre sus ojos. Porque compartíamos la marginación y el hierro fundido entre ciertas heridas. Porque su historia también era abisal y sus sueños muy altos. Porque fue ave entre depredadores. Porque fue hierba, en miles de kilómetros de asfalto, rompiendo el hormigón.. Porque peleó aunque todo hablara de la muerte. Porque aunque se hiciera mil tajos para desaparecer y volver al mar, se mantuvo aquí, aunque nadie creyera en él, aunque todos lo quisieran hundir. Porque sus estrellas eran mucho más brillantes, y aunque el dolor de la tierra rompiera el cielo en gritos, sus ojos siempre tuvieron una música para seguir. Nómada. Eterno extranjero, caido de País de Nunca Jamás.  Buceador del Imposible. Hermano, a la cumbre de los avasallados empujando piedra y canción.

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