HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Hoy estoy quieta. Como con una náusea de la fotosíntesis en la materia inerte. Pensando con la goma de borrar, con una mesa flotando en el lago y un cuervo encima. Me vienen muchos pensamientos, políticos, algunos recuerdos de manga arremangada por fuego, de grito dadá entre los coches anegados de hormigón líquido. Del caos endémico de mi escritura, de la idea rota de la solidez de un paso cuando el camino sólo es viento. Mi mente viaja por muchos sitios que la escritura no quiere recoger. Tengo una atracción a la huida del ocaso en la sal. Una detención del verso. Una especie de cansancio paria y musical.

No hay comentarios:

Publicar un comentario