HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Si puedo iré a la mar pronto. Si algo puede liberar en mi cuerpo el soliloquio de la muerte y hacer barcos con su vértigo, sólo es la mar. 
Todo lo que la rodea, su olor golpeando en piedras, cuando los acantilados llegan desde su horizonte, su olor en los puertos, cuando los pueblos, sucumben a su profundidad. Sus orillas de arena, de piedras, de desfiladeros. La danza de sus algas en mis piernas.Nadar desnuda cuando el agua fría enciende la lumbre de las estrellas en mi alma.  Si alguna vez he sido verdaderamente feliz y libre, fue dentro de ella.  Ella calma en mi cuerpo las balas del desarraigo y la renuncia. Ella me da mil motivos para alejarme de la muerte.  Las canciones más bonitas, ella las escribió. La mar actúa como una catarsis que apaga mis rencores y me vincula a todo lo vido, a todos los ojos y me lava las enemigas que me viven dentro. Me devuelve la esperanza que me ha devorado la tierra.  Fue tras ella que pude amar a K. y a todo lo que he amado. Las cervezas más ricas fueron mirándola. Los sueños más poderosos llegaron con sus zarpas en mi piel.  La revuelta social, la dignidad y la justicia, subió miles de calles desde sus olas. Amé también a toda la gente de aquellos pueblos pobres con la mar en su alma. Porque la mar transforma a los ojos que la miran.

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