HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Soñaba algo sobre la ecología y la revuelta de unos campesinos, y cosas que no recuerdo del todo.
Pero sí recuerdo un sueño de la madrugada... era una especie de suicidio, no había atmósfera, pero yo tenía en mi mano, la mano de mi padre, los dos íbamos a morir en breve, y yo apretaba su mano para que viera que todo iba bien de momento, y él apretaba la mía, estábamos contentos, y yo luego tuve la sensación física de la muerte, era algo entre el amor y el espanto, sentí algo en mi cerebro que borraba a un soplo todo moviéndose mí y mi mandíbula se abrió cayendo al suelo y tuve la sensación de esa agonía en dos segundos y luego como si mi padre me gritara, me llamara desde algún otro sonido que no es sonido para que no me muriera y me desperté. 
Siempre que he soñado que muero me despierto. Estaba muy cansada, muy dormida, pero fumé un cigarrillo y me quedé un poco mirando la noche.Y volví a dormir.

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