HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Tal vez es un época triste y desencantada, en muchos mapas que trazan mis sueños en pentagramas rotos. Pero siento que también es una época buena,  para la ficción y la belleza de la lírica, para armar la soledad, para ser más fuerte ante el pánico, ante el motín de las pérdidas, ante la ausencia hecha un ejército rodeando mi casa. 
Como tengo una sensación de que todo está lejos y que yo no le pertenezco, ni mi palabra, frente a mi cuerpo o bajo el sol, tiene nada importante qué decir ni es capaz a quedarse ni a ir hacia ningún lugar. Puedo usarla, para contar algo "importante" de la vida de alguien inventado.. Usar mis experiencias en metonimias y transmutarlas, sobre personajes que sí conserven la fe que yo ya no tengo.  Aunque no quiero jugar a mi deseo destrozado y realizado en un personaje. Sino escribiría mal. Carecería de la intensidad necesaria y escribiría cinismo que dentro de unos años me causaría pudor y asco, acabaría hablando del vinagre y de un hipócrita verso. Ha de ser algo cercano en el fuego, pero separado en el modo de digerir la letra.  Aunque tengo ganas de empezar otra historia... porque el mayor placer es escribirla cuando no existe. Me estoy censurando y reprimiendo cuando algo en mí la quiere buscar. Porque antes quiero acabar la de Maraiz, si me metiera en otra ya no lo haría, y ella está ya hecha, en la médula y vértebras. Y éste trabajo de pulir y escribir otros pasajes tachando algunos que pecaban de poesía innecesaria  y metáforas muy mías y abstractas sólo desveladas en mi propio fetichismo de ellas.... y no de Maraiz.. o de versos repetitivos para provocar un énfasis que en realidad provocaba lo contrario al leerlo, aunque cuando yo lo escribía me iba llevando a la pasión y subiéndome el tono. Pero ahora que chupo el tono de antemano, lo corto mejor al tiro. Todo esto me está provocando una manera de enfocar la próxima escritura evitando esos errores en su primer proceso.  Lo bueno de haberla escrito en el cuaderno, es que el frío de la pantalla se vuelve menos agresivo, y ya hace un trabajo final. 
En el cuaderno se escribe con más alma, con más silencio , y se mapea mejor a través de símbolos, de notas en vertical, de flechas y de falta tal, o desarrolla luego esto o suprime el rollo de tu cicatriz del váter..., el proceso de bifurcaciones y de nudos y de cartografía de rostros e historias y tachones. Hay un tiempo más lento entre la mano y el aullido....., separado de toda la humanidad y de los vicios y distracciones del ordenador. Separado de mi jodida inmediatez al vómito y a la expulsión.
Y ahora que me he quedado tan sola de los mundos de los otros, escribir historias que no sean las mías, es el único camino con corazón que hoy veo y me hace desear y seguir.

1 comentario:

  1. Me gusta más el papel. Es cierto lo que dices.

    Pero la tecnología lo invade todo...
    Besos.

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