HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Tengo una hora para escribir antes de ir a la montaña.....  Maraiz y otras ficciones, es lo único que todavía une mi palabra a la ideación común de una realidad humana y política.  Tengo que tomármelo en serio, como coleccionista de huesos que en algún ocaso soñada, aún tengan un latido que finja que hay un hogar para nosotras. Acá, me estoy haciendo como esas pastoras de cabras, lo que pasa que ya no hay ganado desde hace 50 años aquí. Y voy con mi palo, y con una cerveza a ver qué tal andan y les llevo una piedra de sal, y tiro al monte en la nostalgia de la nieve y allá arriba miro hacia abajo y veo un cielo lejanísimo y en las nubes unas escaleras de hachís y heno.  
Por eso sólo la literatura puede hacerme no perder del todo la escasa seriedad y cordura que queda. Porque sino las cabras se me desperdigarán del todo buscando nuevas libertades y cumbres donde nunca ha existido la realidad.

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