HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Todo es muy raro.
De ventana de fotosíntesis, de llave de fuego, de carcoma como timbre, de cicatriz mortal, como casa, como vuelta del amor a la lluvia, de la ausencia al whisky y pomelo junto a tu alegría.
Irracionales caminos borbotean en mis ojos, la maquinaria de la lluvia.
El poema ya no existe, respecto a ninguna diferencia, que lo declare poema.
Soy pólen de diente de león, mancha de tiza en tu espalda, pared-goma de borrar. Precipicio-predicado llamándote cuando hace frío en la casa volada por dinamita. Y al muérdago mi beso de vino, reclama la respiración de la mar en tus canciones.

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