HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Trato de buscar el poema, la palabra-hueco de nube, adiós de escafandra al beso del hachís. Al porque no lo sabíamos siempre fue nuestra la ginebra y la luna.  Porque la ignorancia hizo del delito un vals. Y da igual lo que dijeron todos aquellos que nunca nos amaron. Da igual su ley, su verdad y su muerte. 
Porque abrazo de viento, rompió en tu mirada la mía.
La urraca tenía sed púrpura. Mi papel callaba.  La soledad era un columpio. Ya no importa. La mar hará pez encima. Mi última voluntad hace ya diez años que es suya.

No hay comentarios:

Publicar un comentario