HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Ya tengo que salir pronto con Kavka al monte.... Siempre tengo la sensación de que se me sale volando por los aires el tiempo y que nunca lo alcanzo.  Que no me dan las horas ni la vida, para hacer lo que quiero hacer. Y sin embargo puedo estar mirando un insecto, 20 minutos. Y aguardando un jazz entre las semillas del chopo que flota. Sin hacer absolutamente nada, y sientiendo que es del todo imprescindible. 
Amo tanto la vida que a veces he sido una macabra suicida conmigo por ese incontenible amor a volar junto a los dedos de las estrellas.
Amo tanto el perfume de la hierba mojada, de la inmensidad de los ojos de los perros y ese amor invencible y eterno que nunca conoció mi piel pero que mi corazón latió infinito donde la mar sí lo había alcanzado.
Amo tanto la esperanza de los que nunca han tenido patria ni hogar pero que han estallado la pasión de las guitarras como batiscafos de luna.
Amo la alegría de los pobres y de los parias, tanto, que mis ventanas aullan lobos blancos a los pies de la nieve.
Tanto el sueño de Durruti y de todxs lxs hermanos que empujaron la historia y lo Imposible, ya realizado en sus venas.. que a veces me doblo de la amargura de la memoria de la tierra. Y me desgarro de espanto por tener ojos.

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