Ardidos

Vengo de Yoga Kundalini y disfruté mucho de la experiencia porque accedí a un centro neurálgico de la proyección de la rabia de Tigre y la fuerza de la Vieja Madre hizo una inhalación hacia el interior donde vive todo el universo y también exhaló hacia la otredad y eso creó el beso de lo numinoso. El principio de amor con todo lo que fue y sufrió oscuramente mi lobo estepario. Sé que de hace un tiempo para acá tengo una garra clavada en el pecho y hoy conecté con su sangre que resbalaba y una nueva profundidad cantó. Aún es una canción lejana de algas que se pierden en la bruma. Pero vive en lo hondo de mí y me espera. Es bello olerla. Saber que la perseguiré. Saber que será ella  el mediodía de mi muerte.
Estoy leyendo varios libros a la vez, de Jung, de Castaneda, de Arnold Mindell, de Marie Louise Von Franz, de Gabrielle Roth, de Mircea Eliade. Pero sólo leo en ciertos momentos. Empiezo a leer en el decrecento de la psique, cuando vago bruma en el desierto, cuando mi yo es un anti-yo. Y entonces se abre lo telúrico del inconsciente colectivo y la metonimia. Y entonces absorbo todo lo que leo desde la melancolía del Innombrable. Y luego a lo largo de un día hay diferentes ciclos de introspección y acción del ser. La escritura me conecta con la verdad de Loba y me enfrenta a mis sombras o las escrucijadas del inconsciente. Soy consciente que me falta bailar y cantar. Que la aparición del mago y del ensueño aún no ha venido a mí. Pero esto es algo natural en el desierto de la huesera. Aquí se llega porque la carne está hecha mil pedazos y la muerte ha de llevarse las cáscaras del actor. Aquí se baja el río de los muertos. Y hay un extraño réquiem porque están muriendo partes de uno mismo a la vez que hay una alegría porque nos estamos reencontrando con partes que creímos muertas.  Mi sombra es el amor. La niña no ríe, porque no ama a nadie ni es amada. Ama a los árboles, ama al río, ama a los animales y a la Vieja Madre y a Fauno, pero su amor aún es muy pequeño. Es pequeño porque no apareció el mago ni accedí al "cuerpo que sueña". Ella está triste porque sufrió un "asesinato" proveniente del exterior. Pero en realidad no fueron ellos. Fue mi sombra. Mi sombra acabó emergiendo y reclamando lo que era suyo y se la llevó a ella porque era necesario volver a la cueva del Tigre. Pero la energía negativa de esa explosión, fue el sentimiento oscuro de Monstruo y la violencia de Tigre y lo arisco del Lobo estepario. Esa oscuridad que guardo en el puño hace que la niña y Alicia no bailen ni canten ni se fíen de los humanos. Pero esa oscuridad tiene un polo positivo que me hace de fuerza para cruzar el desierto de la huesera y reconectar con el Bosque. Necesito al mago. Pero el mago no viene cuando yo quiero que venga. Viene cuando lo manda Fauno. Cuando se ha iluminado la consciencia de la Bestia. Cuando dejamos de tener miedo al Aliado. Cuando el inconsciente se hace consciente. Y aquí abajo hay ciclos de indigencia y hambre y se avanza con carencias y a veces con amputaciones. El propio camino es chamánico. El propio camino te ofrece los frutos y el agua y la cura de ayahuaska. Pero no es lo que nos gustaría qué, no es nuestra idea inocente y buena de lo divino y del bien y de la gracia y del Amor, sino lo que tiene que ser. Y tiene que ser siempre justo lo que es para la Conciencia. Cuando hay cabos sueltos, cuando aún interviene el ego, cuando hay mordeduras del Diablo, cuando se ha perdido el instinto de Loba, cuando se tiene miedo y sufrimiento existencial, cuando hemos seguido demasiado lejos el baile del infierno, vendrá agresiva la Bestia y hasta que no nos enfrentemos a su conocimiento, el Bosque no será amable. El Bosque está velado por el Cerbero. Primero tienes que ser amigo de los monstruos antes de que Gran Espíritu te deje ver las flores y los duendes. Y los monstruos espejan lo más oscuro de tu inconsciente y a lo que más pánico tienes. Así que aquí abajo hay que joderse y pasar miedo y conectar con la oscuridad del surrealismo negro y de la cuántica de la luz negativa.
Hoy tengo yoga kundalini. No me apetece demasiado ir. Todavía estoy atraída por el inconsciente y una percepción introspectiva y silenciosa de lo que soy y lo que me rodea.
Hoy cuando fui a vagabundear con Kavka comprendí que la sombra contra la que luchaba Alicia desde la actriz, empezó a manifestarse como fuerza-raíz y motor del reino invisible. Y empecé a mirarla en la otredad y era la sombra la que se relacionaba con ellos y ellos con la sombra. Saber esto es "espeluznante" Porque allí en el sótano del inconsciente es la bestia la que lleva al jinete y elige el paso.
 Me he acostado un rato y entré en la duermevela y soñé algo sobre el metapsíquismo, todo empezó al conectar con mi angustia y fui haciendo meditación y conectando con el inconsciente y luego empezó el sueño desde un lugar muy profundo y protegido del ser no llegué a dormirme me mantuve una hora en ese estado y el centro del sueño explicaba la proyección de la sombra pero en lugar del exterior una extraña proyección que se hacia opaca de adentro a adentro.
No tengo que tener miedo a lo que se muestra como extraño o monstruoso en mi inconsciente. Cuando se viaja hacia la selva subterránea, la conciencia penetra lo inconsciente y el actor deja de hacer su viejo trabajo de narcótico y evasión. La antorcha de la conciencia va iluminando la oscuridad y rapelando y escalando en las cuevas y penetrando los abismos.
El miedo es algo natural cuando se observa la sombra o lo oculto. El conocimiento siempre lo entrega la muerte. La conciencia en el reino de abajo no cae del cielo. Hay que enfrentarse a la Bestia del inconsciente.
Cuando se está en la selva subterránea, el actor es un espectro y sus viejos instrumentos operan como tal.
El actor cuando se está en su reino, no tiene el mismo trato con el inconsciente, utiliza a su inconsciente desde el sistema binario y trata de dominarlo y ponerlo a su servicio. Reprime su sombra. Tiene pánico a la huesera porque le va a quitar sus amores-quimera y oficios y pasiones del exterior y proyecciones-espejos y enfrentarlos a sí mismo. No baja las escaleras del inconsciente. Más bien pone puertas y candados para que las fuerzas se mantengan abajo y él domine la realidad ordinaria y tenga el control. Todos tenemos ciclos en el actor, en el reino del medio (y el 95% de la gente vive atrapada a ese reino hasta que les toca la muerte).
Yo tengo una relación de puertas abiertas con mi inconsciente. Porque nací con esa hipersensibilidad y porque tuve muchos accesos al reino de abajo y al de arriba.
Aunque cíclicamente he vuelto al reino del medio.  Ahora vengo de allá. Aunque no estuve del todo allá porque el abajo y el arriba entraban en contacto conmigo. Pero había grandes lagunas y fangos de inconsciencia en mí porque perseguía la supervivencia de mi actriz y operaba con su pulsión sexual y su deseo. Los deseos de la actriz empezaron a temer a ciertas fuerzas de mi inconsciente que la ponían en peligro y que destruían su "objeto amado". La actriz no quería oír. Por eso metió en la sombra esas fuerzas. Y en mi inconsciente empezaron a haber secretos y tabús y bestias hambrientas de verdad. De esta forma surgió la proyección del Teatro y la adicción al teatro. Yo me seguía relacionando con mi inconsciente a través del ensueño y de Loba, de Cuervo, Tigre, Alicia, pero era una relación distinta, por eso escribía esquizoanálisis y poesía. Por eso tenía pavor al Aliado. Mi actriz había abierto campos de minas y a través de su ancla en la realidad ordinaria y sus deseos mundanos y profanos y humanos, apegos afectivo-sexuales, había construido tormentas de inconsciencia, porque provocaba que la atención de la conciencia y la energía, estuviera en parte destinada hacia la superficie en lugar del Bosque y el Infinito.
Avanzar por la selva subterránea es enfrentarse a abismos y a volcánicos desiertos. Penetrar el psiquismo de la oscuridad es no hacer pie y cruzar lo desconocido. Iluminar el inconsciente es bailar con la muerte.
Mi sombra es el amor que alguna vez conoció mi actriz. Todos los deseos y proyecciones que ella perpetró hacia el exterior. Todos los acuerdos y anclas que ella fijó en su idea de la felicidad y del amor. 
Ahora son mi náusea, mi herida, mi infierno, el peso de los muertos que me agarra el cuello para que no avance hacia la selva subterránea.
En las fuerzas cuánticas, ella fijó su primera atención y su energía, en el amor del Teatro, en la realidad ordinaria. Su energía sigue vigente en mi cuerpo. Su primera atención es un acorazado potemkin contra mi yo chamánico, contra mi yo profundo. Toda la energía que destiné hacia la superficie ahora me viene de vuelta como un cuchillo. Todos los acuerdos de conciencia que desde la actriz provocaron la predominancia de la primera atención, ahora se muestran como bestias que me impiden avanzar.
Operan desde las emociones y lo visceral. Se muestran como demonios y criaturas espectrales que provocan la conjura con el fado de la actriz y con la rabia del ego, con la sensación de pérdida y se defienden a sí mismos a través del pánico a la nada. 
Pero paradójicamente los necesito. Porque son la materia alquímica de las transformaciones desde lo "inútil". Son el acceso al mito. Son los sueños perdidos del doble que me sueña. Son mi biblioteca surrealista. Son el simbolismo de Fauno. Son mi historia personal. Y la historia personal es el alambique que lleva a la historia del doble (que es nuestro verdadero origen). Son fuerzas opuestas pero van juntas, el doble siempre está aunque la conciencia binaria del actor no pueda sentirlo. El ensueño las reúne a través del lenguaje cuántico y la conciencia cuántica en el baile del inconsciente. Cuando esas dos fuerzas están despiertas a la vez, cuando estás en la brecha, empiezas a "ensoñar despierto". A tener la visión del chamán. La psiquiatría lo llama "brote psicótico" Porque los tristes psiquiatras nunca salieron del reino del ego y no tienen ni puta idea de la naturaleza humana.
La ruptura con la superficie, mete en la sombra las pasiones y amores de Fauno de la actriz.
Ahora se han invertido los centros gravitatorios en mi camino hacia el Bosque.
Durante mis años en la superficie buscaba a Fauno en el espejo del Teatro y exorcizaba a Monstruo y el nigredo a través del amor con los humanos. Buscaba la totalidad de mí misma desde la actriz y sus sueños.
Ahora busco la amistad con Monstruo en su mismísimo infierno y sé que detrás de la Bestia del inconsciente está el Bosque.
Esto genera otro tipo de sombra y herida. Ahora la sombra es la actriz. Antes ella era el experimento-dadá de Loba. Y el exterior me daba información de mi inframundo y de lo que necesitaría Loba para que llegara al Bosque.
Cuando habitaba la superficie, la sombra era monstruo y mi ensueño. La sombra eran las pesadillas que me enviaba la huesera. La sombra era mi destino porque era la represión de Tigre y de Cuervo (el mensajero de la muerte) En la superficie mi hambre de Infinito no tenía saciabilidad. Porque me faltaba Tigre. Por eso Loba estaba hambrienta y mi niña perdida era una cabaretista y una indigente. La sombra de Tigre, en el soplo de Fauno, provocaría su inyección a través del retorno a la selva subterránea y de la aparición de la muerte (huesera).
Ahora la sombra de la actriz, me provoca sufrimiento. Porque los recuerdos que ocurrieron cerca de Fauno, fueron pocos, pero fueron, en los que Loba se sintió libre, se asocian en mi presente, como un velorio de Comala, como un desierto volcánico arrasando todas las flores.  Y los funcionarios del ego de la actriz mienten y manipulan el humus diciéndome que sin aquél Dios Pan, nunca llegaré al bosque y que sufriré una castración y el cautiverio. Toda la energía que mi pasado destinó hacia el exterior y proyectó en la otredad, ahora es mi diablo. Ahora es la fuerza operadora de la sombra. 
Mis tratos con Fauno desde el centro neurálgico de la actriz, hicieron acuerdos inconscientes del deseo y la medida de la felicidad. En aquél entonces la actriz se conectaba con la fuerza predominante de Alicia hacia el amor de Loba. Tigre sólo se conectaba conmigo en mi soledad. La niña perdida y Alicia, en lugar de proyectar su amor en la Vieja Madre y en Fauno, lo proyectaban en el amante. De esa forma yo fumaba lo que se fuma el diablo. Y hacía de Tigre lo clandestino. Tigre era el animus que me advertía del terrible pacto. Mis pesadillas y mis ensueños me advertían de la depredación energética que estaba perpetrando contra mi doble. Pero yo me sentía incapaz a detener la taberna del infierno. Porque mi deseo estaba enganchado al reino de la actriz. Y porque Loba había perdido su furia que era Tigre. La represión que desde la actriz y la harapienta niña ejercí sobre Tigre y el deseo de amor humano provocaban un laberinto, una atracción al canto de sirenas. Y aunque yo caminara hacia el Bosque y buscara la independencia y libertad de Loba, la operancia del espejo de brujas del Teatro, me metía en un cruce de antagonias donde yo tenía doble vida. Y Tigre y Alicia eran entonces aspectos irreconciliables. Porque el pacto con el demonio los desdoblaba del psiquismo de Loba.
En algún momento tendré que trabajar con mis emociones. A través de surrealismo y escritura automática. Abstraerlas del contexto metafísico y hacer cubismo que desafíe su radicalismo en las diferentes criaturas de mi psique.
Escribir las emociones de Monstruo orquestado con la Niña. ( poemas de malena canta el tango y Don Quijote sueña vencido en la playa de Barcino)
De Monstruo con Tigre. (poemas de la venganza de lilith y de la luna de los rencores y la mordedura del lobo)
De Alicia hacia Loba. (poemas del devenir de los vagabundos y el armisticio de las luces de san telmo cuando todos somos náufragos)
De Tigre hacia Loba. (poemas del ave fenix entre las ruinas de la civilización, cuando no queda nadie y no se necesita a nadie para aprender los nombres de las estrellas)

En mi pasado eran estos poemas los que venían primero. Los que me ayudaban a enterrar a los muertos, a curar a Loba y a regresar a su monte. Los poemas ayudaban a resurgir a la niña perdida y a reconciliar a las criaturas de mi psique una vez que hubieran gritado y desbordado sus gritos hasta la orgía de la huesera.

Ahora esto no se ha dado apenas. Quizá durante un par de meses en la transición de la muerte hice poesía. Pero después empezó el metapsiquismo y el viaje hacia el inconsciente desde la selva subterránea. Y las emociones se volvieron parte de una conciencia inferior, de un apego al agujero de nacimiento y su llaga, de una atracción al ego de la actriz y su orgullo.

Le debo mucho a la poesía. Porque la poesía me conectó con el inconsciente. La poesía antes surgía del centro neurálgico de la actriz pero conectaba con lo inasible y con las diferentes criaturas de mi psique y sus disputas y fuerzas opuestas, con el pesa-nervios, con la Bestia del inconsciente y Fauno. Al mantener ese contacto con tanta vehemencia lo inasible empezó a abrir portales y lo inconsciente empezó a hacerse consciente y la cuántica empezó a desarrollar musculatura.

Pero ahora mis emociones no tienen ese exorcismo. Porque la selva subterránea no lo permite. En lugar de tocar el humus con el éter e indigencia y hambre de la actriz, la relación es transversal desde el miedo que tengo a la huesera y lo que sé del Bosque. La vieja Madre ejerce tensión sobre Tigre y Tigre la ejerce sobre la actriz. Loba la ejerce sobre todos desde la plegaria del mar. La vieja Madre al reprimir y relativizar el odio de Tigre, provoca en el rebote cuántico que la actriz pierda la sincronía con su pellejo humano porque reprime la legitima rabia de la niña y Monstruo. Y las emociones de la rabia y del amor de la niña perdida se quedan sin piano, aisladas detrás del Cerbero. La presión de Tigre a la actriz, hace que la niña baje al nigredo de monstruo y que Alicia ya no sea humana. 

Los relevos del polo negativo o positivo de las diferentes ecuaciones, proyectan una sombra metamorfa y cuántica. Y es a través de esa sombra que muta según las operancias de las fuerzas de mi psique como me relaciono con las emociones.


Busco las palabras. Todavía estoy conectada por la fuga inconsciente del contexto. Hace mucho tiempo que no tengo ensueños ni siquiera sueños ordinarios, mis sueños de ahora son metafísicos, sobre el ser que se siente a sí mismo y el metapsiquismo. Es importante para mí conectar con el cuerpo que sueña y con el simbolismo poético, porque eso es conectar con la segunda atención, con lo que conserva el espíritu, con lo que reconoce nuestro doble y lo que lo hace jugar y moverse. Es la alegría del alma porque es su expresión. A veces tengo sensaciones, deja vus, pero son muy cortas. Creo que Tigre ejerce mucha presión y eso no me permite fluir el surrealismo. También me influye la tristeza de la niña perdida y el no escribir poesía. Esa sensación de duelo, de estar contra las cuerdas, no me deja ensoñar. Al hacer retroceder a mis emociones ellas no llegan a la alegría. Sé que en algún momento tengo que reconciliarme con ellas. Dejarlas hablar y que escriban sus poemas.
Soñaba algo sobre dos personas una de ellas le agradecía a la otra que había provocado una inyección en su naturaleza salvaje al desafiarle desde el lado opuesto. El sueño explicaba los detalles psíquicos que habían ocurrido en el espejo pero no soy capaz a escribirlos ahora. La persona se llamaba como un amigo del que me alejé hace un tiempo cuando me hice radical de la selva subterránea y del aislamiento. Y sentí un deseo de contactar con él porque comprendí que mis "prejuicios" venían de la suspicacia de mi animal.
Cuando vas bajando las escaleras del inconsciente hacia la consciencia cuántica hay momentos de bloqueo en el cruce de caminos de las fuerzas contrarias. Cuando llegas al cruce de caminos, la Bestia se manifiesta y la Bestia espeja tus miedos, tus heridas, tus nigredos y la mezquindad y los dones de tu actor. Si tomas el camino del esquizoanálisis, la política razonable de tu psique y de lo que has experimentado de la bestia desde la primera atención, por un lado estarás huyendo de la Bestia, estarás huyendo de lo extraño y pavoroso, de lo numinioso, de tu segunda atención, de la realidad extraordinaria de la Bestia y tu doble, de lo mágico de la sombra que te persigue, de lo que te pide la muerte para que puedas seguir avanzando. 

En éste viaje, tu historia personal, es la trampa y a la vez es la pócima mágica para acceder al ensueño. Lo que te encuentras allí abajo, son aspectos de tu psique y la historia de tu vida, en parte, y en parte está lo Desconocido e Infinito. Es la conciencia cuántica la que toma tu historia como un vehículo y un alambique para que te conectes con tu doble que es el que realmente nos está soñando. El viaje es hacia el interior del inconsciente, tras el inconsciente está Fauno y la Vieja Madre y todo el universo, no conviene descartar nada que se muestre. La primera atención del reino del actor ha sido muy desarrollada y utilizada y sufrida a lo largo de la vida y para acceder a nuestro doble necesitamos sus símbolos y su psiquismo, porque serán los muros y "deudas" que aparezcan y penetrarlos (acceder a la sombra y a la metaconciencia y a lo incognoscible) es obligatorio para seguir avanzando hacia el conocimiento del Bosque.
Sé que es natural que tenga miedo. Porque el conocimiento se muestra como la muerte. Porque al enfrentarse a la Bestia del inconsciente una fuerza psíquica quiere retroceder y volver a cubrirse por la inconsciencia. Porque hay una energía que repele la verdad de la sombra.  En ciertos cruces de caminos de la selva subterránea, la inercia de la actriz y los funcionarios del ego hacen fuerza para que no se avance en la oscuridad, utilizan el miedo, la amenaza de la locura y del absurdo y de la perdición para que el yo profundo se mantenga vetado. Es natural que sienta que no hay nada a lo que aferrarse y que todo perdió el sentido y el viejo barco. El camino es mantener la tensión. Es penetrar la sombra y atreverse a ir a la oscuridad. La llave está en la oscuridad. La actriz quiere buscarla bajo su vieja farola. Porque la actriz tiene miedo a morir. La actriz teme estar sola y no tener confidentes-narcóticos de su inconsciencia. Teme no hallar el reflejo. Meterse tras el espejo de la Matrix y romperlo y perder la poca humanidad que le queda. Teme encontrarse con lo extraordinario. Acá abajo los únicos guías de camino, son las bestias. Justo el lugar al que se teme ir, es el lugar que ofrecerá un puente y una clave.
No es fácil el camino del guerrero (el que busca la libertad atravesándose a sí mismo y su inconsciente) desde lo solitario. No es fácil renunciar a la superficie. Sobretodo cuando ha habido proyecciones y exorcismos que ocurrieron ahí afuera. 
Estos dos años ahí afuera, zonas expresionistas y etéreas de mi ser se relacionaban conmigo a través de los otros. Yo me reunía con ellas desde los amantes, los amigos, el enamorado Teatro y sus espejos de bruja. El arquetipo de la Vieja Madre y la culminación de Alicia hacia Loba, utilizaba el reino del medio, la superficie, para conocer a Fauno y al amor. Yo me reunía con mi cuerpo y mi instinto y mis sueños, a través de la gente. Y me relacionaba con Tigre y el resto de las criaturas de mi psique hacia el amor de la niña perdida. Mi barco iba hacia aquella mar. Yo habitaba el reino de los actores y trataba que mi actriz fuera fiel a Loba y al Bosque.

En aquellos años no estaba ni acá ni allá del todo. Porque también sufría abisales guerras neurálgicas entre mis dobles naturalezas.

Pero hubo un efecto en cadena de la violencia de Monstruo y el hambre de Tigre. Mi alma corría peligro. Cuando Ab y Yos, rompieron la fe de la niña perdida yo empecé a hacer el viaje hacia la selva subterránea. Hacia mi inconsciente desde la oscuridad. Todos los otros caminos habían muerto. La actriz perdió todo. Y tigre quiso acelerar su muerte para encontrar primero a la Huesera.

Y ahora estoy en el reino de abajo. Hay una fuerza magnética muy persistente que no quiere que vaya a la superficie. Aquí abajo a veces todo está oscuro. Esa fuerza me hace evitar a la gente y al viejo deseo y amor. Me lleva a lo desconocido. A veces tengo miedo a convertirme en nada. A perder el amor. Sé que en la selva subterránea está Fauno y la Vieja Madre. Pero a veces para acceder a su caricia antes hay que enfrentarse a la Bestia.
Hoy he conectado con mi sombra, había una doble lectura energética, un extaño imán-bolígrafo y ojo de buey. Las circunstancias abrieron la vieja sombra. De alguna manera el amante, detenía la hambriología de la sombra porque eran proyectados sus polos positivos y el "exorcismo". Desde que elegí la selva subterránea, los exorcismos de la superficie y las catarsis desaparecieron. La proyección del amor dejó de hacer de mantra y de motivo. Mi bestia empezó a pasar hambre y como yo caminaba hacia ella recobré una consciencia cuántica del río de los muertos. Monstruo que siempre fue la Sombra, me llevó a su subterráneo. Y los prejuicios depresivos que había proyectado sobre él volvieron en el espejo. El pánico al cautiverio. A perder la festividad de Baco y del dios pan y la danza del demonio. El miedo a la "castración". A la jaula. El nigredo de la soledad y del aislamiento. 
Algo cambió en mi pulsión sexual. Desde el ensueño, desde la realidad de mi doble, el sexo con humanos era una depredación energética, una sumisión de Tigre, un enganche a un ancla de la realidad ordinaria y al reino de los actores. Pero a su vez el sexo era una alfombra mágica que el arquetipo del diablo propulsaba hacia el infinito. Es indespensable dejarse llevar por el diablo para conocer y liberar nuestra naturaleza y nuestra sombra. Si tenemos pavor al diablo y una lucha binaria del bien contra el mal nuestro miedo reprimirá nuestra sombra y la hará inconsciente y ajena y la inconsciencia la perpetrará contra nosotros y perderemos el acceso a la totalidad de nosotros mismos.  Hay que follar con el demonio para seguir abriendo portales en la conciencia y obtener un conocimiento empírico de nuestros instintos y yoes ocultos y sus zonas enajenadas o agujereadas por el éter.
Ahora me encuentro en un lugar extraño. Porque estoy en un cruce de caminos bajo fuerzas opuestas y múltiples. 
Monstruo, es una fuerza cuántica que tiene distintos centros gravitatorios. A veces se conjuga con Tigre. Y entonces su polo negativo es Monstruo con Alicia. Y del revés.
Cuando Monstruo se conjuga con Tigre, la fuerza es la huesera y el espíritu del lobo desde el animus. Entonces la soledad es anarquista y el mago es nocturno y acróbata del beso de la muerte y la transformación que ocurre en la oscuridad y en la anarquía cuántica de la soledad. Entonces lo negativo es lo que proviene de Monstruo hacia Alicia, como el reclamo de amor humano, del blues y el sexo del callejón, del celo de Dionisio, de la catarsis en la superficie. Y esa sombra llega a través de emanaciones energéticas y emociones que representan, tristeza, melancolía, síndrome de estocolmo del fuego de Marte, miedo a la castración, desiertos con serpientes y cadáveres en el corazón.

Antes, cuando vivía en la superficie. Monstruo se conjugaba con Alicia porque había vínculos humanos y sueños destinados hacia la superficie. El amor de la Vieja Madre iba hacia afuera. Y lo que me llegaba como sombra negativa era Tigre que ansiaba la guerra. Y Alicia trataba de calmar su proyección de la distancia y la separación, su ira, su desconfianza, su coraza, su yira yira y su sentimiento de incomprensión y de ser un extraterrestre y estar en el ataque-defensa para que la niña perdida jugara y se entregara al amor. Y lo hacía desde Baco, Eolos, Dionisio, la líbido de Lilith y de la taberna del Teatro, la inocencia de Léolo, los juegos entre neandertales. Eso calmaba la sombra agresiva de Monstruo que era Tigre, la cucaracha de Kafka y el Lobo estepario.

Pero todo esto dio una vuelta de campana.
Cuando Yos y Ab y At y X, hicieron daño a la fe de la niña perdida. Tigre vino a buscarme para que emprendiera el viaje a la selva subterránea. 

Y ahora Monstruo se orquesta con Tigre y no con Alicia. Alicia ahora sólo sueña la mar y la Vieja Madre. Pero todo lo que tiene que ver con el reino de los actores, como el amor, el sexo, la comuna, Dionisio, Baco, el punk, es algo que me llega como un crimen. Tigre empuja contra el reino del actor, pero en la sombra me aparece el miedo a perder a Loba, a perder la furia, la revuelta, la orgía del inconsciente, la libertad.  La actriz me amenaza que sin sus pasiones moriré. Que sin sus amores y planes con el fuego sufriré una castración del surrealismo y me convertiré en bruma y en un fantasma. Tigre dice que Loba renacerá en el Bosque, en su reino, en la medida que la actriz aprenda a morir y a sucumbir al Fauno. En la medida que mis emociones e instintos no se anclen a la realidad ordinaria y le dé a la Huesera lo que la muerte ha venido a buscar. Cuando la actriz muera en sus manos, regresaré a casa.
Llego ahora a casa. En el sauce llorón tuve un sentimiento de rendimiento ante la naturaleza y eso permitió que me acariciara la Vieja Madre. Y comprendí que detrás de los conflictos y antagonias hay un amor que quiere ser manifestado y aunque ahora emocionalmente me cueste mucho nombrarlo y defenderlo debajo de mí está como el barco y el mar, como el horizonte y la huella, porque es el origen.

Quizá ahora Tigre está rabioso y el corazón de la niña perdida roto en mil pedazos. Pero hay algo mucho más profundo que viene de la Vieja Madre y es amor.

Emocionalmente hay aspectos de rabia y tristeza, un sentimiento de aislamiento y distancia, de ataque-defensa ante los humanos, un duende dentro del glaciar, pero dentro el sueño me sueña.
A veces quiero emborracharme, inconscientemente asocio la ebriedad a la orgía de la sombra, al entrañamiento de la actriz y sus amores. Visceralmente siento el comienzo de un tango o de una brochada de Peter Pan en el infierno, de una lágrima o de una luna bruja que abre sus piernas y automáticamente quiero alcohol para mantener una relación con mis sentimientos. Esto es algo enfermizo. Porque el alcohol en lugar de llegar al tambor, de conectar verdaderamente con el centro de las emociones, con Loba, provoca sólo la orgía de la sombra y acaba disgregando la integración porque genera un exorcismo que luego cae en la nada. Cuando estoy deprimida y siento un bloqueo en el chacra del corazón quiero emborracharme para encender el fuego de mis sentimientos y embrujar mi hambre y mi bocajarro pero lo único que consigo es el que el bloqueo se haga algo perenne. Y que sólo durante la ebriedad haya una re-conexión. Eso puede acabar provocando el alcoholismo.
Estoy atravesando un momento difícil entre centros neurálgicos opuestos. Mi actriz quiere que salve su corazón y Tigre quiere que no quede nada de ella. 
Tigre hace retroceder a las emociones hacia la metafísica.
Y las emociones desde la sombra empujan su grieta convulsionándome.
Entre esas emociones está el amor que tuve a Yos, a Ab, a las tabernas, a la orgía del dios pan, a la alegría de la niña perdida y mis cavernícolas. El deseo. Baco y Dionisio y Eolos. La pasión. La libertad de mis inframundos y sus orgías. El amor humano. La superficie.
Esas emociones llegan desde la muerte. Como algo asesinado. Como algo que ya no puede tocarme.
Esa sensación de haber perdido todo lo que pertenecía a la actriz a veces me llega como un profundo quebranto y apuñalamiento en el corazón. A veces me provoca la nostalgia del opio. El síndrome de Marte. El bocajarro. Y entonces me siento sola rodeaba por los muertos de Comala.
Las emociones no escriben sus poemas porque la fuerza opuesta de Tigre no lo permite. Sólo conecto con ellas desde el inframundo. Echo de menos a Yos. Siento amor, rabia, desiertos de chacales, taxidermias del crepúsculo, crucifixiones, el asesinato de Peter Pan, el llanto de Wherter y misantropía, no querer volver ahí afuera, no querer amar jamás a nadie. Y a la vez tengo miedo de lo que siento y miedo de no volver a amar y perder a Dionisio y a Léolo y Eolo y la libido de Marte. Temo regresar a la habitación de la cucaracha de Kafka pero temo más volver ahí afuera. Temo perder la fe de Alicia y su amor. Y muchas veces la pierdo con alevosía porque Tigre la convierte en carroña. Temo regresar a la oscuridad del lobo estepario y su exilio, pero es su violencia la única que me ayuda a no sufrir lo que perdí en el Teatro.
Temo dejar de reír, de bailar, de amar, pero temo amar y que no haya nadie. Temo desear un amigo que no esté. Entonces prefiero no desear nada y hacer de mi soledad una trinchera.
Ayer bajo la embriaguez emocional, tuve recelos, de volver a esa caverna de mi lobo contra el mundo. No me sentía capaz de regresar a aquél monte, aunque mis emociones me querían llevar allí. Esa posición de mi lobo contra todos los otros, fue un pródromo mucho tiempo. Yo había crecido sin amor y había sido maltratada y marginada, había sufrido la demonización y tortura de los manicomios y profundos desamores patológicos y soledad y mil ausencias y despedidas. Y el motor de mi vida era la rabia. La rabia me daba alegría y una razón para cantar y proyectaba un destino y un abordaje. Cuando todos se habían ido, yo regresaba al mar. Porque nadie me amaba yo amaba todas las estrellas y me sentía amada por Fauno. Porque me sentía incomprendida y extraterrestre y loca, me sentía fuerte y libre. Porque no iba de la mano de nadie, cabalgaba al unicornio. Porque me habían traicionado las personas que amé, porque me habían maltratado cuando mi lobo de gubia era manso, mi musa, era la rabia. 

Pero estos años en la superficie, entre amantes y conexión con mis sombras, comprendí desde el amor de Fauno, que esa postura constante del ataque-defensa, tenía centros telúricos de sufrimiento y de ego y de heridas. Y traté de subsanar mi rencor persiguiendo el amor-cuántico y el regreso al tú a tú con los humanos, sin navajas, sin acorazados potemkin. Luché contra el estigma de monstruo y traté de quitarme mis armaduras y entregarme al amor. Y me enfrenté con Monstruo y la cucaracha de Kafka y la agresividad de Cuervo y Tigre y la tristeza del lobo estepario, desde Alicia y la niña perdida. Quería hacer desaparecer mi tendencia al aislamiento y a la rabia. Quería conocer el amor y volver junto a los humanos.

Pero como mi sombra de la bruja, se sintió atraída a humanos y situaciones que defendían y perpetuaban la sombra de la bruja y espejaban sus infiernos para desvelar su humus. Monstruo volvería a llevarme otra vez al camino no transitado. 

Esos años ahí afuera, conocí el amor, el estremecimiento de la piel, la sensación de no estar sola, de tener amigos, el punk, el ballet de las cavernas, la alegría del País de Nunca Jamás, la risa de mi mandril y de mi sirena, la sensualidad y la erótica y el éxtasis de Marte. (aunque estuviera también la antagonia entre Tigre y Alicia y a veces una sensación de soledad e incomprensión y hambre del Bosque)

Pero como todo murió y sentí que ellos rompieron en pedazos la fe de la niña perdida, regresé al monte de mi vieja soledad. Pero ya no era el mismo monte.

Mis sombras se dieron la vuelta.
Todo lo que yo había luchado desde Alicia por volver al amor de la superficie, lo tomó Tigre en revancha para destruir otra vez la superficie y alejarnos hacia el Bosque desde la noche oscura de la huesera.
El amor por el que yo había luchado, se convirtió en una tumba. El motor de anarquía-cuántica y reencuentro con el exterior, se ahogó en el estómago del Minotauro. Aquél viejo unicornio murió. Monstruo volvió a sentirse herido y traicionado y abandonado por lo humano. Y mi soledad había perdido su barricada porque había deseado no estar sola. Había deseado tener amigos y volver al reino de los actores. Tigre acusaba a esos deseos como una cobardía y una prostitución a mi alma. Tigre estaba furioso porque había permitido que el infierno mordiera mi corazón. Tigre todavía está furioso.
Ayer conecté con la tristeza. Creo que fue por acceder al centro telúrico de la herida emocional, yo quería encontrar una solución, pero me encontré con mi quebranto. Hubo un despliegue de las sombras que había tras la resistencia de Tigre. Sentía que había perdido una vieja alegría de amor hacia lo común y la gente, hacia el amor, que no había quedado nada de tantas pasiones y sueños. Me sentía encerrada y atraída al vacío y la distancia. Y esos recuerdos de amor y encuentro ya no filtraban en el escalofrío de la piel ni la metáfora. Se volvían hirientes glaciares que acorralaban mi canto en un filo. Sentía la sombra del aislamiento, sus zonas oscuras de retaguardia de monstruo y no volver a querer ver a nadie. El sentimiento de decepción mezclado por la rabia y el olvido y el enamoramiento y la impotencia. Todo era complejo porque no estaba la catarsis del poema, los sentimientos de melancolía y deseo no estaban solos, estaban también junto a los de indiferencia y entrañamiento de la cueva. Todos esos opuestos provocaban que las emociones no respiraran. 

En otras épocas que viví el duelo de un amante, lo emocional hacia poemas, esos poemas dejaban respirar y cantar a cada tipo de emociones opuestas y eso las provocaba una catarsis, un reencuentro conmigo, una integración que me daba motivos. Eran cientos de poemas, con un rubor constante los que me ayudaban a comprender y a dejar en paz el pasado y a cantar en el incendio. Yo descargaba la ira, la melancolía, lo que había amado y todavía amaba, el abordaje hacia otros mares, la necesidad de irme o de mirar atrás y ningún sentir era un tabú ni una represión, todos hacían su poema.

Ahora no se ha dado casi la poesía. Me he conectado con el metapsiquismo. Y he hecho una guerra a la actriz. Y la actriz es la que vela en su centro telúrico las emociones que tienen que ver con el exterior. Tigre las ha reprimido todas, ha provocado que retrocedan y que habiten en la sombra. Tigre ha hecho que todo retroceda excepto su propia metafísica hacia el Bosque. Pero todo lo que hay en la sombra nos persigue hasta que nos adentremos en su oscuridad.

Ahora se ha vuelto doloroso conectar con mis emociones. Antes yo era vampira de las emociones y las multiplicaba y las llevaba hasta su final y su explosión. Eran el motor de mi poesía. Yo las doraba con música, luna y cuchillas y las subía entre calaveras y mástiles hasta que enamoradas pervirtieran a la muerte. La multitud de las criaturas de mi psique, debajo de mí les daban los relevos o peleaban entre sí mientras nacía el poema. 

Ahora cuando las siento, hay algo en mí que las asocia con un laberinto y un infierno y entonces les quito su contexto y las miro desde la metafísica, desde la emanación energética, desde lo numinoso. Además, la cicatriz de K, me hace de acorazado Potemkin. Algo en mí trata de evitar alimentar los sentimientos de amor en la tumba de drácula. Es un bloqueo proveniente del saber empírico. Con K el sufrimiento de la pérdida duró 4 o 5 años. Y algo en mi psique, Tigre, quiere que no vuelva a sentir lo que sentí entonces, quiere que no haya duelo. 

Todo esto hace que mis emociones sean huérfanas y que no sepan cantar. Cuando me embrujan, me siento desolada y bifurcada por oposiciones que me dejan sin nada. Y siento un profundo desasosiego y ausencia. La conexión con espectros mientras la nieve me cubre toda la piel y me cierra la boca.

Tigre quiere protegerme pero sus modos operandi a veces me meten en un callejón. Como no estoy expresando ni liberando la rabia, ni el amor de la niña perdida, vivo en un lago subterráneo que me embriaga de humo y del verde opaco de la llama. Cuando no descargamos y creamos canciones o filosofía con la rabia, la rabia se aloja como un animal en nuestra sombra y llegará un momento que explote.

Metafísicamente no quiero alimentar la rabia, por el amor a la vieja madre y por la dimensión de mi doble. Ni quiero alimentar el sentimiento de Monstruo y escribir contra la humanidad, por el respeto a Fauno que debajo de los sueños provocó la hechura.

Mis emociones quieren hacerlo.
Ellas sintieron la traición de Yos, de Ab, y de todos los que se cruzaron conmigo cuando el insomnio de Artaud profanaba las tumbas. Mis emociones dicen que yo defendí a Peter Pan, que amé en ellos a Fauno y que ellos provocaron el eterno-retorno de mi herida-matriz. Que provocaron en mí el destierro y la lejanía y la destrucción de la confianza en el humano. Que abrieron a un tajo el corazón de Monstruo y mataron desde dentro a la niña perdida. Que no me dejaron ni un sólo verso para salvar el amor. Que obligaron a Tigre a destruir a la actriz y a todos sus sentimientos. Que obligaron a mi corazón a hacerse una roca de mercurio y a no escribir ni réquiems ni cuánto te quise y qué larga la mar en tu sepultura.

Pero la metafísica no las deja cantar. Porque dice que fue mi inconsciente el que provocó los hechos. Que era mi sombra de la bruja la que encendió la hoguera y preparó el velorio. Que yo llevaba ya dentro el exilio de Monstruo y que al no haber arreglado mis antagonias, erupcionó para que me encontrara con sus cabos sueltos y retornara a la cueva del Tigre. Que la sombra de Tigre los eligió a ellos, porque ellos no tocaban a Loba y en la fuerza opuesta fumaban el soplo de Fauno. Y era necesaria la muerte. Mi ataque-defensa y retaguardia de Monstruo, se sintió embrujado por la deuda de mi sombra y el desvelamiento de mi inframundo. Mi metafísica dice que el inconsciente atrae afuera justo lo que necesita el camino del guerrero y la conciencia. Que la energía del doble nos atrae a las personas o situaciones que se necesitan para que la conciencia acceda a un nuevo portal. Y que nunca defienden a los deseos de la actriz y sus amores, sino a los deseos del Doble, al chamán. Por eso no se puede uno quejar ni lamentar de nada, porque hacerlo significa no ver ni entender lo profundo.
Soñaba algo sobre los opuestos de la naturaleza y la totalidad de uno mismo, era un sueño abstracto y simbolista, esa totalidad de uno mismo se ponía a prueba en un contexto donde había perseguidores y perseguidos.
Cuando reprimí a Tigre con la vecina por el amor de Alicia, provoqué una rabia en la sombra. Alicia miraba en ella, su soledad, su necesidad de hablar y de compartir, sus buenos sentimientos hacia mí, sus heridas sociales y su historia con la que Alicia había empatizado y sabía que yo la abriría su herida-raíz si la hago sentir marginada, rechazada y molesta, y Tigre sintió en ella una agresión por querer llevarme donde yo no quería ir y por invadir mi espacio. Tigre estuvo a punto de decirla "que no cojones" y coger a Kavka e irnos, pero Alicia lo detuvo y lo hizo sucumbir.

Ese tipo de antagonias entre ellos están muchas veces en mí. Tigre luego me recrimina ser una cobarde y una idiota. Tigre odia esos aspectos amables y compasivos de mi psique que me hacen sentir abusada por los otros, hipócrita y rota. Pero esos aspectos vienen también de la Vieja Madre y del Bosque. Esos aspectos a veces han sido mi demonio. Porque por amor he dejado que mi casa se quemara y que Loba fuera herida. 

Esa guerra civil entre ellos, vino también propiciada por mi entorno, por mi familia, por la cultura y el sistema. Mi familia, sobretodo las mujeres de mi familia, hicieron que tuviera sentimientos de culpa ante Tigre, quisieron que comulgara con la misma sumisión que ellas habían perpetrado contra su Loba y su naturaleza (a la que ellas llamaban moral y civismo, educación y bien y ser buenas cristianas, sumisas, amas de casa, defensoras del rey mono y de los clavos de la cruz) y como yo no estaba dispuesta era demonizada como alguien cruel, perversa, mala y satánica.  Todas esas proyecciones tóxicas que echaron sobre mí, empezaron a ser parte de mi propia psique y de mi sombra. Ellas no podían hacer otra cosa porque su sombra estaba demasiado reprimida y habían sido intoxicadas a su vez por su familia y la cultura. Vivían en el reino de la actriz. Y para conocer la sombra hay que atreverse a cabalgar la bestia. Así que yo era el reflejo de la bestia para ellas. Y proyectaban sobre mí todo su miedo y su nigredo.
 
De ésta manera yo crecí sin madre y sin una referencia femenina.
 
Como vivía en el inframundo en aquellos años, conecté con muchas entidades y energías del reino de las sombras y quise conocer absolutamente todo lo que había allí abajo. Eran años de mucho sufrimiento y extremismo y división psíquica y cacería del chacal y surrealismo negro. 
Hoy cuando entraba a casa tenía ganas de escribir porque había conectado con un diálogo interno de las fuerzas opuestas abriendo la cuántica. Una amiga-vecina estaba en la puerta y me dijo que fuéramos a tomar un vino y le dije que no que si eso a la tarde. Luego dijo que iba a llevar a Kavka a su casa para que viera al perro y le dije que no que quiero irme a casa, pero ella lo metió al ascensor y acabé subiendo. Me invitó a algo y me fui en cinco minutos.
Eso me puso de mala ostia. Yo no quería herir sus sentimientos. Pero no quería sociabilizar ni estar allí. Cuando metió al perro al ascensor sentí un impulso violento de Tigre que reprimí. 
A mí me gusta que me dejen tranquila. Hay personas adictas a las relaciones sociales, porque han provocado proyecciones y necesitan alimentarlas continuamente para sentirse bien. Sólo entran en conexión con ciertas partes de sí mismos en los espejos del Teatro, a través de los otros y cuando se quedan solas se sienten desoladas, incompletas, hambrientas y temen hacer un viaje hacia el interior de esa desolación así que buscan las drogas de lo social para no enfrentarse a la sombra y a su verdadero ser. Muchas personas necesitan que los otros les amen para poder amarse a sí mismas. Y necesitan odiar en los otros su propia sombra para anestesiar el odio que sienten hacia sí mismos.
Estuve vagabundeando con Kavka. Y comprendí que todas las criaturas de mi psique estaban siempre despiertas. Y al mirar desde esa multitud cuántica fue más fácil para mí enfrentarme a mi sombra y a los conflictos.
En la ruptura con Yos, Alicia quería seguir amando y pervivir el amor que fue en su cuántica y su indigencia tras el devenir. Se orquestaba con Loba y reprimía el odio y la rabia y los malos pensamientos hacia Yos metiéndolos en la sombra por sentir que eran ego y mal de la actriz y que el amor de fauno implicaba otro camino, el corazón quería salvar el poema de Léolo y su amor. Pero Tigre que también se orquestaba con Loba sentía que Yos había sido una perdición y un infierno para el Bosque y utilizaba los sentimientos de rabia de la sombra de la niña perdida para acelerar el proceso de destrucción y de viaje a la selva subterránea sin duelo ni quebranto también atacando el psiquismo de mi actriz y mis sentimientos.. Los cantos de tristeza, de anhelo al amor, de melancolía, de empatía a Yos y recuerdos felices entonces se metían en la sombra. Y la psique se enfocaba en lo que me llegó como dolor y oscuridad y traición al Bosque, de mí hacia mí y de él, para acelerar la llegada de la huesera. 
Esas fluctuaciones hacían un constante juego de opuestos que también ocultaban a Fauno y la Vieja Madre.  Cuando seguía a Tigre hacia el Bosque (dejaba de sufrir) pero acababan surgiendo de la sombra a través de emociones, sentimientos del corazón roto de peter pan. Y cuando usaba la poesía y el vino para dejarlos respirar y cantar, acababan despertándose infiernos y Comalas que volvían a resurgir a Tigre para arrasar esos valles.
Cuando me duele el corazón (literalmente) Y siento la angustia, la presión, el punzamiento. Una lágrima está a punto de salir por el ojo de Alicia pero Tigre la absorbe hacia dentro. Y las relaciones entre mis criaturas se vuelve muy compleja. La niña empieza a actuar como una víctima desde la sombra de Monstruo y su discurso es, yo amo y soy desamada, todos se han ido, todos han traicionado a Peter Pan y no me quisieron. Tigre entonces la acusa de su victimismo y de agarrarse a la desgracia y usar el tango de malena para alimentar a la sombra de la bruja y perpetuar su drama y el ego de lo exclusivo. Como Tigre bloquea la expresión de sus sentimientos de desamor, bloquea también el amor de la niña perdida y sus motivos. Loba dice que es conveniente que llore que las lágrimas espantan al diablo y subsanan el río para que todo fluya y se libere la sombra y se cure la herida. Pero Tigre no lo permite. Tigre también reprime la legítima rabia de la niña perdida, ante Yos o Ab. Cuando hemos recibido daño de alguien, inconscientemente queremos provocar daño a quien no los hizo, queremos una venganza o una restauración. Tigre grita esa rabia es ego del reino de los actores, y a los actores ni se les ama ni se les odia, se les aleja para siempre y no se vive en sus dominios.
Al escribir el anterior texto conecté con la tristeza de la niña perdida, con el dolor en el corazón. Y me sentí herida y me tumbé en la cama. Y sentí un bloqueo emocional. Cuando quiere comunicarse conmigo el corazón roto de Peter Pan, hay una resistencia al llanto y a la expresión de mis emociones. Siento un vacío anestesiante, algo que lo detiene todo tras una emanación energética y me hace cambiar de tema y hacerme roca. Tigre le grita a la niña perdida no te hagas la víctima, no se llora y mucho menos por lo que proviene de las tristes criaturas de dos patas. La niña protesta y dice, pero yo amaba y no me amaron, me hicieron daño. Tigre le responde no necesitas para nada su amor, su amor siempre es el infierno y una tumba, ven conmigo y se acabará el problema, tus lamentaciones son victimismos, debilidad y cobardía. Y entonces la niña perdida calla. Y sus emociones se quedan bloqueadas en la sombra.

Ayer recordé algunas noches de bruja de la sombra con Yos.
Esa extraña noche de whisky y lobos en la que yo y un chico ligamos y me orquesté con los perros de diógenes y me salió el animal... Yos se puteó conmigo y se puso violento y luego entre ellos se pelearon. Y recordé también otra noche similar.
Hoy sé que había mucho sufrimiento todos esos años con Yos. Había sufrimiento para Loba.
Había aullidos de Babilonia entre nosotros. Había cobertura de Comala y del infierno.
Cuando me conectaba con los perros de diógenes quería hacerle un escarnio y herirle en el orgullo. Porque mi corazón estaba hambriento y él nunca fue capaz a calmarlo ni a darme un poema de amor. Yo me unía a Tigre y me volvía un animal surrealista y belicoso y anticívico. Era mi forma de llorar y de expresar mis emociones ocultas, mi espíritu, mi amor.
Recuerdo también una noche en la playa que jugábamos a pegarnos. Él quiso dejar de jugar porque las estaba recibiendo todas. Yo no reía. Lo hacía a mala ostia. 
Esos años, bebía demasiado, nos emborrachábamos todos los días que estábamos juntos, desde el desayuno hasta que caíamos inconscientes.
Yo siempre me disfrazaba. Loba estaba terriblemente sola estando con él. Por eso sentía un abismo infernal que yo creía que era mi coraza y mi conexión con lo "extraterrestre" Creí que era el mago de mi locura y de mi ensueño y la cucaracha de Kafka. Pero era también Yos. Era nuestra incompatibilidad y el tener un punto de encaje diferente. Yo quería ir hacia la superficie, porque venía de un viaje de éter. Quería ser "normal". Ser humana. Tener un amigo-mandril y elefante y lobo. Pero mi paloma que se equivocaba y mi sombra de la bruja y Fauno, me juntaron a él, para que conociera mi sombra y mi inframundo y siguiera el designio de Tigre. Él no era una isla. Él sería la muerte que retornaría el designio de Tigre. Él provocaría el rebote de la sombra hacia la cueva de Tigre. Porque Loba no era feliz. Porque con él la conexión de amor e integración no era posible. La proyección era la sombra e iluminar la oscuridad. Era una relación del inframundo y de la muerte.

En esos años, el romance con Ab, fue lo opuesto. Él provocaba una conexión del Bosque. Un amor del alma. Ab fue un mago. Pero mi sombra de la bruja me llevaría a la soledad de Tigre. Ab proyectó en el primer verano el amor-cuántico, el amor de Loba y la alegría de Alicia junto a un Tigre que era libre. Pero en el siguiente verano desencadenó la herida y la distancia de Loba.
Anoche quise acechar la voz del nigredo, el soliloquio de Monstruo cuando cae, para rebotarlo hacia el éter. Pero como lo acechaba no apareció.
El nigredo de Monstruo está en el inconsciente más profundo, es la voz que dice "nadie te amará, eres fea y demasiado extraña y oscura" Ese tipo de nigredos interactúan desde sensaciones, emociones-psicosomáticas. Llegan como algo irracional, como una náusea existencial, como miedo o extremada timidez y cristal líquido. Son una sombra.
Yo tengo una sombra muy profunda, porque en mi pasado estuve en muchos infiernos.
En ese nigredo, está también la agresión de Tigre a Alicia, la de Alicia a tigre, el exilio, todas las agresiones que viví, mis pecados a Loba, mis instintos anticívicos, la violencia de mi ego, mi miedo.
En la relación de los amantes, hay una proyección de la sombra. Las relaciones afectivo-sexuales conectan con el humus de lo oculto.
Con Yos muchas veces, se despertaba Monstruo. Él no tenía capacidad de amarlo. Él provocaba inconscientemente la violencia de mi sombra y su enroque. Cuando me tomaba por una loca, cuando ejercía violencia, cuando no expresaba emociones, cuando no respondía con amor a mi amor, cuando no sabía abrazarme ni regresarme cuando me iba con lobo estepario o con los invertebrados. Cuando no escuchaba a Loba. Eso alimentaba a Monstruo. Yo sentía el exilio y la sombra de la bruja de mi extraterrestre y mi distancia y mi guerra entre el yo y el tú y mi enamorada lejanía y a Tigre.
Él no tenía capacidad de mirar a lo profundo. Por eso no comprendía mis corazas, mi miedo al amor, ni mi historia ni la forma en la que yo jugaba con las metonimias. No podía asomarse a mis secretos ni a los bloqueos emocionales ni saber lo que me hacía sufrir, ni conocer mi tristeza. Además era alguien con muchas corazas y pobreza de la realidad emocional, no comprendía sus propias emociones y no sabía gestionar la ira y también tenía miedo al amor. 
Por eso mi alma estaba triste y hambrienta. Aunque yo jugara con el dios pan y con lo mundano y el hedonismo y el experimento-dadá en la superficie, jugar a tener lo que nunca había tenido y a pertenecer a un mundo (que no era mi mundo).
Tigre no tenía ninguna compasión ni solidaridad con las otras criaturas de mi psique. Es el arquetipo del rey pero como no estaba abrazado por el amor de la vieja madre su modo de operar provocaba la cacería del chacal y en lugar de haber un apadrinamiento había una carnicería. En lugar de haber una integración había un desdoblamiento. En lugar de ver con el amor cuántico miraba con la guerra.

Tigre estos días que emprendió la guerra con la actriz, volvió a hacerlo, su voz era "te comportaste como una zorra estúpida prostituyendo el monte y el alma a cambio del asqueroso amor humano"  Su violencia arrancaba de cuajo los motivos de Alicia y dejaba a la niña perdida como carne cruda para los lobos.

Su violencia quería protegerme de la depresión y la caída pero lo hacía desde el vudú. Tigre emprendió su guerra contra la superficie y el reino de los actores, porque eran las emociones y la historia de la actriz la que me provocaba sufrimiento. Tigre obligó a retroceder a todas las criaturas de mi psique y a someterse a él. Las metió en la sombra. Porque Tigre era el barco hacia casa. Todos los otros caminos habían desaparecido. Loba corría peligro de muerte. Y Tigre vino a salvarnos. Pero lo hizo desde la muerte.

Anoche comprendí el mal de Tigre, sobretodo cuando salía a cazar a mi madre. Mi madre representaba el polo opuesto de Tigre, el arquetipo de cristo, los motivos de Alicia, el corazón de mi niña perdida. Pero como Tigre depredaba en mi interior esos aspectos psíquicos, Tigre la acorralaba y cometía pecados contra el Bosque. No era compasivo ni solidario, era el anticristo. Tigre también lo hizo con el resto de mi familia y en los momentos más extremos lo hizo contra toda la sociedad, acabando detenido de forma violenta. Y la violencia que cayó sobre él, le dio muchos más motivos para seguir siendo violento.

Es mi vieja la que más me importa. Porque las proyecciones de la sombra son las más vivas. Siempre tuvimos una relación de amor-odio. Y todo lo que Tigre hacía contra Alicia y contra mi harapienta niña perdida, Tigre se lo hacía a mi vieja. La culpaba de no haber sido Loba. Y en lugar de compadecerse y mirar la sombra de la bruja, los bloqueos emocionales, el fascismo y represión de la cultura, el poder de la sombra, sus miedos, sus traumas infantiles, el esquizonálisis de su historia, Tigre se dedicaba a hacer la guerra y a obligarla a mirar al Lobo.

Aunque Tigre no estaba solo, tomaba el poder en algunos momentos. La niña y Alicia lo contrarrestaban. Las violentas apariciones de Tigre, sobretodo en mi adolescencia hacían que desde Alicia sintiera remordimientos y luego actuara del revés y me volviera filantrópica. Eso hacía que tuviera un perenne sentimiento de culpa. El revés de Tigre me robaba motivos. Y Tigre también lo hacía porque hacía la cacería del chacal. Así que cuando actuaba con Alicia tenía remordimientos de Tigre y del revés. No era capaz de integrar las dos fuerzas. Siempre tenía un agujero de queroseno. Y vivía de forma desdoblada. Tigre se calmaba cuando estaba sola, cuando escribía, cuando iba al monte, cuando nadaba o pintaba o estaba con árboles y animales. Y en mi soledad convivía con Alicia de forma creativa. Pero nada más que salía a la superficie y trataba con humanos, la guerra entre ellos era un prejuicio y una telúrica sombra.
Busco las palabras. Al despertar a veces lo inconsciente me conecta con el foco del conflicto. Con el desparramiento del nigredo y la tristeza. 
Anoche comprendí algo importante. En el exterior, a veces ante la violencia de seres queridos, como ocurría con Yos, mis emociones se anestesiaban y por eso no me defendía. Se congelaba la sangre en mis venas. Porque en el maltrato de mi infancia mi psique como un mecanismo de defensa disoció ciertas emociones ante el agravio y la ofensa del otro. En mi infancia yo me sentía amenazada por el exterior y para superar aquellas odiseas surgieron ciertos bloqueos que hacían de imán y repelían mis propias emociones porque eran las portadoras de mi sufrimiento. Al no liberar y desarrollar y expresar esas emociones empezaron a formar parte de la sombra. Por eso muchas veces en el exterior, sufría desrrealización y fuga de éter y una lejanía telúrica entre el yo y el tú. También comprendí que en mi soliloquio interno la voz del nigredo, ese auto-odio, era un flujo constante que venía de la antagonia entre Tigre y Alicia y el centro de Monstruo y como yo a mí misma me trataba con mucha violencia y desprecio era tolerante al desprecio del otro. Cuando Yos actuaba desde el no-amor, yo me sentía responsable porque conectaba con mi nigredo y tampoco expresaba mis emociones de tristeza porque de niña aprendí a tragarlas donde nadie las imaginara jamás para protegerme. Sólo expresaba la verdad cuando corría sangre por mis venas, cuando era capaz a conectar con lo visceral, cuando la sombra no me generaba la anestesia y la fuga de éter y no bloqueaba mi relación con mis propios sentires . Entonces expresaba mi rabia y mis emociones y conectaba con el "corazón". Sino me iba a la brecha y conectaba con mi metafísica y me alejaba de la superficie, desdoblaba el contexto y me hacía analfabeta de mis emociones-sociales, dejaba de estar allí.
Soñaba con el ser, había varios personajes y el yo profundo explicaba que cuando la conexión se establece desde la fuerza que opaca la sombra en el exterior ocurre lo dramático y se pierde la alegría de vivir.
Con Yos aprendí a no hablar con la lengua del espíritu. Aprendí a acorralar la fuerza del reino invisible. A no defender el Bosque. A darle cancha a la actriz y usar la literatura.
Aunque también practiqué todo lo contrario y luché porque Loba se quedara con todo.
Desde mi pesa-nervios siempre hubo una invicta resistencia hacia el corazón de Loba. Y la prostitución que Tigre acusa a la actriz, en realidad nunca fue desde el corazón. Mi corazón se rebelaba con Loba esteparia y con la cucaracha de Kafka, con los perros de diógenes, con el amor de monstruo a su monstruosidad, con el cuervo en la ventana, con el ensueño, con la abstracción, con la violencia de la cavernícola.

El desgaste fue provocado porque me conectaba con personas que estaban profundamente arraigadas al reino del actor. Y yo no podía regresar del todo al bosque ni pertenecer a la superficie.

Una de las personas que más provocaba la proyección de la sombra fue una amiga que también había conocido El Bosque, los manicomios, las visiones.
Hace un tiempo tuvimos un conflicto que nos distanció varios años. Y hace un par de años hicimos un armisticio.

Estas dos cartas que le escribí en nuestro reencuentro explican mi sombra, no escribo las suyas aquí porque son suyas aunque también son importantes.


"A veces es sana la distancia. Estoy cada vez más convencida de que dentro tenemos un poema de éter que atrae en nuestra vida y reproduce, su grito, su cielo, su infierno y su amor, como una sombra de brujas que vino al nacer... Para ver si alguna vez conseguimos escapar del laberinto del fauno y ser de verdad libres, y entrar por la sima de los astros, a la esencia y quedarse a puro aire. Yo te quise alguna vez, para mí eras un viento vivo que me hacía soñar una trinchera y selva colectiva y la amistad....yo tenía dentro una cucaracha de Kafka, por la sombra de mis brujas y vivencias, un yo siempre invicto, que me hacía sentir muy vulnerable y antagónica cuando quería, un yo introspectivo echo a la escritura y a mi soledad, una careta explotada en lo social y una sensación de desrrealización que me purgaba un verbo en mi soliloquio,  un precipicio entre el yo y el tú, una encrucijada de mi interior contra lo exterior, y del revés.  Yo andaba en una época abisal entonces y mi propia subjetividad y atmósfera me era como gas. Y me sentí herida, asqueada, rabiosa, violentada, por ti. Se abieron heridas muy antiguas que no tenían que ver contigo directamente. Mucho tenía que ver con mi propia sombra y laberinto del Fauno, y tú fuiste sólo un detonante... que por un lado fue hermoso que ocurriera para mi vida interior y mi caminar... Pero ya no podía verte como una amiga, empecé a verte como alguien que sólo venía a verme por interés y que no tenía afecto real hacia mí, tu violencia me hizo radicalizarme hacia la mar y el olvido......, y como me tragué muchas cosas hacia dentro entre mis oblicuidades... se quedó en mí una brecha, rabia y antagonias. Y empecé a ser suspicaz, paranoica,  se rompió aquel bosque. Por eso preferí que todo se acabara y no verte más. Porque ya no había amor en mí. Y el resto iban a ser malos rollos.

Tú tendrás tu propia perspectiva y recuerdos y tus motivos y tu cubismo.Tú eres muy bella y compleja,  un poco Alicia en el pais de las maravillas, utopía y trinchera,abordaje y libertad. Todos vivimos dentro de nuestro propio laberinto del fauno, y entre el yo y el tú siempre hay una selva, a veces se salva el amor y hay un crecimiento en el nosotrxs, y los conflictos refuerzan más el conocimiento y la evolución y los mares. Y a veces no es así y se prefiere dejarlo atrás y seguir cada cuál con su barco, todo al final es experiencia y luz que nos acerca a lo más profundo y etéreo.. aunque a veces sea desde lo oscuro....... también hay criaturas complementarias y otras que no lo son.

No sé porqué hoy me ha dado por escribirte todo esto. Espero que no te sepa a reproche, ni a malos rollos..... Sólo es la perspectiva de mi pequeño teatro y de mi laberinto, de mi yo y su caverna. La vida es mucho más allá y extraordinaria.. Y al cosmos se la suda nuestra historia personal y nuestras neuras e ires y venires por nuestros teatros..
Prefiero mantener esa distancia entre nosotras. Fuiste bella para mi vida, para descubrir cosas de mí, cosas de mis secretos y de mis autismos, de mis cajas de pandora, de mis noches de insomnio, de las peleas del espejo y sus egos, de las sombras que a veces me hacían actuar de forma pasiva y autodestructiva.............y cuando reímos juntas alguna vez fui feliz como un mandril........... Pero prefiero no verte más......... Mantener una pintura de acuarela en la espuma del agua. Un sueño de unicornios. Y dejarlo todo al amor de las estrellas."

Me has conmovido a fuego. Justo después de escribirte me sentí algo cretina, creo que es el miedo de mi Franquestein a volver a arriesgar su fealdad y el daño. Me sentí algo oscura por no dar una oportunidad a la risa de Léolo. Por reafirmar mi coraza y los motivos tristes del lobo estepario y sus exilios y distancias. Ahora tengo una relación  con un chico, y todas mis sombras y atmósferas surrealistas también afloran como cascadas y a veces lanzas y a veces desiertos y a ratos selva y felicidad.... En el fondo siempre he tenido pánico al amor, desde que era pequeña. Me has quitado un cristal con tus palabras. Creo que te debo, por tu historia, por quién eres, por tanta belleza y fuerza en tu alma.... hablar un día, frente a frente, y vernos el corazón y las aves, aunque las aves luego vuelan cada cual a su risco, o lloren un segundo abrazadas por el aullido... como dos flores, como dos niñas, como dos moratones que no van a renunciar jamás a ser libres.  Siento que para mí también sería muy sano atreverme a abrazarte, a oírte, a poner en la mesa el corazón y sus escondrijos, a ahogar del todo mi rabia y mi cansancio y suspicacia con la humanidad y mi yira yira y mi animalario de colección de golpes.

Es cierto que quien nos ama en nuestras sombras nos amará siempre. Pero es muy díficil amar lo que te mira por encima del hombro y te juzga, lo que te reprime y te alecciona, lo que te dice quién eres sin escuchar lo que hay dentro y el legítimo cubismo y éter y multiplicidad... y la complejidad y cuántica del alma,, lo que te arranca el amor o lo vuelve un suicidio y una caída. Yo fui maltratada en mi infancia, por eso a veces soy alguien sumisa y pasiva ante la violencia, y es algo que no me perdono.... también mi familia asoció en mi inconsciente el amor y el espanto, amar lo que te mata, el amor y el odio como algo de la mano......por eso en mi soliloquio a veces hay un brecha... una disociación... y también un animal salvaje que se muere por salir y a veces ha salido hasta límites extremos........ Y en éste caso, yo no pensé sólo en esos días en la mar, esos días en la mar, me hicieron tener otra perspectiva, donde leí muchos de tus comportamientos cuando no estabas psicótica... desde que nos conocíamos con ese mismo aire...y empecé a mirarte de otro modo,  me sentí cansada y elegí mi autoestima, mi camino. Mi no. Mi adiós. Mi límite. Yo también tenía dentro una encrucijada y alaridos y mis propias paranoias y susceptibilidad.... Tú y yo hablábamos muchas veces de eso de poner límites a los demás y de defendernos contra la violencia y de gestionar los daños y la palabra, y yo elegí también mis alas, mi sonido, porque me estaba ahogando y cayendo, me estaba sintiendo alguien horrible y odiándome a mí misma.

Justo en la hoguera de san juan, yo pegué a mi compañero, le hice una lesión. Porque explotó en mi interior ese animal salvaje, que sueña el amor, pelea por el amor, y a veces se entregó suicida al amor y se hartó de pronto como el queroseno. Sé que el amor es mi sombra del Fauno, mi tara. Mi oblicuidad. Y ahora busco que mi violencia sea justa, defienda la libertad, el amor, la anarquía. Busco no ser una suicida, no ser gas, no echarme para abajo a mí misma, hasta que se me cargue la mecha y explote como un animal. Busco equilibrar mi violencia para que defienda a los astros y sea de corazón libre. Y el amor pueda ser enteramente.

Lo dicho, un día, nos debemos una conversación de aves."
En el espejo con ella influían diferentes sombras y proyecciones.
Había una mutua "envidia" Ella actuaba con tiranía. Y yo sucumbía exteriormente a una vieja sombra de sometimiento y espejo líquido desde mi no-cuerpo, desde el éter. Había un ego agresivo en el espejo. Yo vivía atrapada a mi autismo y al lobo estepario. Ambas proyectábamos. Ambas teníamos un ego similar. Y partes del yo que queríamos conquistar que la otra las tenía desarrolladas y libres. Eso hacía que hubiera una constante tensión, una estrafalaria enemistad y una sombra que ocultar, porque se despertaba mutuamente el espejo de la sombra. Ambas teníamos el ego de lo exclusivo y yo soy la única hija del Bosque, la única que sabe.  Eso suele ocurrirle a las personas que han estado en el Bosque y en el manicomio. Se hacen extramadamente celosos de sí mismos porque han tenido que ir a buscar su razón al infierno cuando todo el mundo se lanegaba y emprender abisales guerras solitarias contra gigantes.

Mi forma de atacar desde el ego de Monstruo, cuando el otro toma el rol de poder, es loba esteparia. Es la metafísica. Uso el revés del espejo como una revancha. De esa manera no libero mi violencia. No alimento al ego. Pero Tigre sufre un cautiverio. Siento que no le doy a él fuego. Y eso me disocia. Porque mi violencia se queda con hambre. Porque Cuervo no dice lo que Cuervo piensa. Porque no permito a la actriz liberar su jodido teatro. Y como estoy conectada por la antagonia y por el embudo de mi agujero del árbol, me entrego como la desaparecida, agarrándome a la cueva.

Con ella, en aquellos años, hará cuatro o cinco. Mi eneatipo 4 se sentía reflejado tras la carencia. Ella de alguna manera representaba amores y formas de vida que yo había amado inmensamente y que también había perdido por eso sentía ante ella el equilibrismo del opio y de los duendes.

Ella estaba rodeada de amantes, de historias de mochila y comuna, de libertad, de tribus. Y yo me sentía esa Franquestein que sólo era amiga de las ratas del callejón y de mi escritura. Mi amor hacia ella desde mi exilio y patito feo, desde mi niña perdida y vagabunda hacia el desear que ella me amara por esa proyección en la que ella era partes perdidas de mí misma que yo buscaba.La hizo alguien déspota y egoica que me miraba por encima del hombro y en realidad no quería saber quién era yo ni escuchaba a Loba esteparia cuando se desnudaba ni respetaba mi fauno y mi identidad cuántica. Porque ella a su vez se enfrentaba a su espejo-sombra y temía lo que veía reflejado de su sombra en mí. Porque a su vez yo representaba yoes que ella buscaba de sí misma. Mi éter me hizo perder la palabra de Tigre y la alegría de Loba y reencontrarme con la vieja sombra. La misma que también estuvo con Yos. La sombra de la marginación que había sido un eterno-retorno. Por eso en algún momento de nuestra relación la rabia acumulada de Tigre salió hacia fuera con tintes de odio y de nunca más. Porque sentía que mi Loba había sido apuñalada. En aquél entonces también estaba la guerra entre Alicia y Tigre.

Hoy he sido consciente de otra proyección que ocurrió con mi hermano. Mi hermano me llamó para que fuera a buscar a mi vieja al aparcamiento porque él había conducido muy fuerte y ella se había mareado y ahora estaba ella conduciendo. Mi hermano se había quedado en el bar jugando a las cartas. Yo le acusé de llamarme a tocarme las narices porque tenía problemas de conciencia porque egoístamente había dejado a mamá sola estando mareada para ir a jugar a las cartas y ahora quería pasarme a mí la patata y curar así sus problemas de conciencia y que a ver si se hacía responsable de su conciencia de una puta vez. Y le colgué y seguí escribiendo. Porque interpreté que el mareo no era para tanto y que mi hermano sólo me llamó por problemas de conciencia y aprensión. Pero luego me surgió cierta aprensión e hice lo mismo que hizo mi hermano le dije a mi padre que la llamara y le pasé a él la patata.

Mis viejos hablaron por teléfono y él me dijo que iba a buscar a mi madre. Y entonces yo sentí ciertos problemas de conciencia. Mi viejo dijo que tanto mi hermano como yo somos los reyes del escaqueo. Y le acompañé para calmar a mi conciencia. Cuando vi que no era para tanto, ellos entraron al coche y volví a casa.
He salido por ahí con una amiga que me llamó para ir juntas con los perros. Tuvimos una discusión al principio sobre política y soledad y el individuo frente al colectivo. Y luego nos reconciliamos cambiando de tema y quedándonos cada una con nuestra razón. Y fuimos a tomar una cerveza. Creo que hay un espejo entre nosotras y por eso tendemos a discutir y a meter el dedo en la llaga. Ella le dijo al camarero que los mejillones que le dieron eran sólo cascara y que no los quería que mejor le diera patatas. Luego dijo que las patatas estaban revenidas y quería volver a la tarde al bar para explicarle como han de ser las tapas. Yo le dije que las tapas las regalan y que hay veces que hay que emprender la guerra y sacar los fusiles y las granadas por causas justas y por la libertad, contra el gobierno capitalista, contra el hambre, contra el imperio, contra todos aquellos que nos quieren calladas, quietas, esclavas, pero que hacerlo de esa manera y por ese tipo de motivos, la vuelve picajosa y que quiere ir por ahí dando lecciones morales a todo el mundo porque así goza su ego de una sensación de poder, porque le encanta el conflicto pero ese tipo de conflictos egoicos acaban robándole energía y generando violencia que luego viene de vuelta. Y discutimos ebriamente durante media hora. Dando vueltas y vueltas en el espejo. Una parte de mí le daba la razón porque esa defensa de lo que consideraba un "desprecio"  del otro, esa defensa de sus razones, era parte del verbo y canto de Tigre. Y yo sentía el espejo.. Y una parte de mí quería discutir la sombra y penetrar la psique y no conceder. Pero otra parte flotaba. En algún momento ella dijo que empiezas a dejar pasar por lo pequeño y luego te devoran, que si huyes del conflicto te someten. Y en ese momento le di toda la razón, en mi psique entró la sombra. La sombra de Tigre a la que le debo mil molotovs y entonces sentí una antagonia. Yo discutía conmigo misma discutiendo con ella. 

Me siento muy cercana a ella. Por eso hay una proyección y un espejo.

Ella tiene a una Alicia y a un Tigre. Ella también ha vivido épocas bajo un Tigre encerrado y herido y una Alicia que concede. Ella ha estado sola muchas veces luchando contra gigantes y contra las gentes que maltrataban al lobo de gubia cuando era manso. Ha sufrido el fascismo, la violencia, el machismo, ha sentido la impotencia, la rabia, soledad, pero nunca se ha rendido ni sometido. Y por eso emprendió también muchas veces la venganza del Lobo desde la furia de Tigre..

Como me siento reflejada agredo a su Tigre mal orquestado porque yo también lo tengo así dentro. El Tigre mal orquestado lo es cuando interviene el ego y el actor.

Cuando Tigre ha estado en cautividad y regresa a la libertad y al paso, se vuelve una furia y a veces emprende cruzadas contra el mundo como un Quijote con mil toneladas de dinamita. Y es también un proceso curativo y necesario para Loba.

Ella mantiene una actitud de ataque-defensa constante porque recibió violencia y agresión. Yo también mantengo esa actitud. Pero hoy al discutir con ella, en lugar de mirar esa realidad profunda, yo me volví "agresiva" y ataqué al reflejo y proyecté. E intervino también mi ego.

Yo la acusaba de ir por ahí dando lecciones morales, mientras trataba de darle una lección moral. 

Cuando yo defiendo la belicosidad de Tigre, ella defiende el civismo de Alicia. Y del revés.

Las dos discutimos con belicosidad y sin concesiones y tratamos de "destruir" a la otra.  Porque estamos frente a un espejo por eso ella me causa tanta simpatía y tanta revancha.
Mis secretos, mis tabús, mis vergüenzas, están en mi sombra, en el sótano del inconsciente. Y para que mi sombra empiece a cantar tengo que sacar al monstruo del armario, atreverme a destruir el orgullo del actor, el alter ego, mi historia personal, atreverme a "confesar" ante la muerte lo que la muerte quiere que la diga y que ella ya conoce muy bien.

Una de las sombras que me agreden es la traición que hice a Tigre con Yos. Cuando actué de forma sumisa. Cuando le di la razón negando la mía. Cuando me sentí agredida por él y no le ataqué. Cuando agaché la cabeza porque quería su amor. Cuando actué como una zorra a cambio de su calor. Cuando le bailé el agua. Cuando tomé el rol de curandera y de " buena cristiana", de abogada de su diablo, de su espejo espejito tú eres el más guapo del reino. Cuando me convertí en una idiota. Cuando traicioné el camino del guerrero.

Esa sombra es muy antigua. Esa vergüenza, la tengo desde que soy niña. Por eso surgió la guerra civil entre Tigre y Alicia. Por eso Tigre era violento y tomaba el papel de justiciero y vengador del Lobo.

En el esquizoanálisis lo justificaria como ambivalencias esquizoemocionales provenientes de mi familia y el entorno, hablaría del maltrato y agresión sexual en mi infancia, hablaría de la domesticación que la sociedad hace contra Loba y su condena a la extinción, hablaría de mi exilio y soledad y hambre, hablaría del machismo, del terrible rol de la mujer frente al "macho alfa" (proveniente del cristianismo y la sumisión). Hablaría en contra de las mujeres de mi familia que quisieron amordarzarme y hacerme a su imagen y semejanza y me demonizaron en la adolescencia por saber aullar y morder. Hablaría contra mi padre,  contra el sistema y las agresiones fascistas y castigos provenientes de la policía, el manicomio y los civilizados que sufrí cuando defendí a Loba. 

Pero no es suficiente. No me salva de mi sombra. Tigre no lo perdona.
No me sirve justificar mi "pecado". No me sirve proyectarlo contra el otro. No me sirve la política. La vergüenza de haber sido sumisa ante un actor, ante una criatura de dos patas, es una terrible agresión contra mi yo profundo. Una traición contra mi alma. Una entrega al demonio. Haber prostituido el conocimiento que yo tenía del Bosque ante un hombre que no había estado en el Bosque para que él me tomara como una de las suyas y me quisiera, es una terrible agresión contra mí que solamente yo perpetré. Y tengo que asumir sin justificaciones ni exteriorizaciones, mi demonio. Tengo que conocer muy bien porqué lo hice. Porqué lo hago siempre que aparece el "amor". Porque el amor a los humanos se muestra como una tumba y mi prostitución de Tigre. Suelo hablar del estigma de Monstruo. De la indigencia de la niña perdida. De mi yo cavernícola que no conocía a nadie y soñaba con el amor de Peter Pan, con el deseo de pertenencia a una tribu (que nunca he tenido) Suelo escribir como alma que lleva el demonio para subsanar esa sombra, para tranquilizar a Tigre, para justificarme, para salvar al "héroe". Pero la realidad es que esa sombra está siempre abierta en mí. Por eso esa sombra, es un "destino" Un pródromo. Un eterno retorno. Una clave chamánica. Y es necesario que acceda a su inframundo y recorra la oscuridad hasta encontrar a la Bestia y meterme en su estómago.
Empiezo a asimilar los ciclos de vida-muerte, la huesera. La huesera se muestra de forma nítida y radical en momentos clave de nuestra vida, en crisis existenciales y encrucijadas y naufragios y pérdidas y muertes de caminos y "asesinatos" del actor y conflictos-no escapatoria para Loba.
Pero aparece todos los días varias veces, de forma más sutil.

Cuando aparece de forma sutil, suelo tratarla con desprecio. La siento algo inútil y nocivo. Porque llega desde la angustia y del sufrimiento. Y mi mente empieza a levantar una barricada para evadir a la huesera y apartarla. La tengo pavor. Porque es la muerte.

Y aunque mi ignorancia y mi miedo ante la huesera me hace tratarla con desdén y luchar contra ella y sufrir bajo su conexión, ella, cuando pasa un tiempo me ha ofrecido una nueva semilla, una mirada más profunda en la oscuridad.

La huesera es una diosa. Es la diosa original. La que eclosiona la vida y la muerte. La que conoce todas nuestras sombras y secretos y tabús de la conciencia. Es mamá muerte y es la vida.

Si Alicia quiere pararse, si se regocija en su montaña escalada, si ha conseguido exorcizar al "demonio" Si quiere beber de la fuente inmortal y declararse a sí misma el Bosque. Viene la huesera a darla una dosis de humildad a través del soplo de la muerte y del espanto.

La huesera es la guía del espíritu y del conocimiento. La que abre los portales de la conciencia. La que se te arroja encima como la muerte si quieres acceder a uno para el que no estás preparado. La que no te dejará jamás pasar si llevas una sombra o un secreto para la consciencia. Y la que te abrirá a puñaladas mil veces la herida y el fango y la sombra para velar tu conciencia y guiarla al conocimiento.
Creo que el Bosque se manifiesta por sí mismo. Es el espíritu el que te llama bajo un orden incognoscible. Su epifanía llega cuando él la determina y no cuando yo quiero que ocurra. Camino hacia el Bosque, anhelo su amor chamánico y transformador.  Recuerdo sincronías, sustentos que había en mí cuando el Bosque abrió sus brazos. Trato de acercarme a su amor y vivir bajo la armonía y "ley" que él me mostró. Pero yo no puedo comprender al Bosque. Porque es el Bosque el que me da la comprensión y el conocimiento. Por eso siempre el lugar en el que estamos es sagrado. Por eso todo lo que emana de nuestra psique, es sagrado. Aunque parezca un demonio. Aunque se muestre como el nigredo y la involución y lo depresivo y aniquilador. Si hay una sombra, es que ha de desvelarse.  Si hay una entidad depredadora en lo emocional o en la mente, es que hay una oscuridad en la que no ha accedido la consciencia, una falta que no hemos asumido o un abismo que nos reclama una barricada. 

Una zona del ser, en mi caso Alicia, siempre se ha creído a sí misma sagrada e inocente, defensora del amor cuántico y del bien. Hija de Fauno. Apóloga del Bosque. Y ella cuando aparecen cantos del infierno, los expulsa de mi ser por considerarlos "impuros" "erráticos". Los mete en el sótano del inconsciente, los aísla de mi totalidad, los desdobla de mi identidad. Porque ella sólo quiere el amor de Fauno y no soporta que dentro de mí exista el diablo y la bestia y el nigredo. Pero sí están dentro de mí. Y yo también soy la bestia y la oscuridad.

Es bueno que Alicia se sienta el Bosque y Fauno. Y que se defienda a sí misma. Porque en el reino invisible, en lo más profundo, ella tiene razón. Ella es hija del Bosque. Porque Alicia es el alma.

Pero Alicia, a veces ha de pararse y sumergirse en el río del olvido. Porque su afán de "bien" puede provocar la inconsciencia y provocar el "mal". El mal en realidad sólo es la ausencia de Consciencia en la oscuridad y en la sombra. No hay nada malo en la oscuridad, ni en la bestia por sí misma. Lo que provoca el mal, es la represión del conocimiento consciente de esa Bestia. Es el miedo a la Bestia lo que desdobla de la conciencia a la Bestia. Y entonces la Bestia se vuelve el nigredo y el sufrimiento y un terrible monstruo que viene de la mano de la muerte. Y el sufrimiento es el reclamo de la consciencia. 

Cuando Alicia se vuelve un sistema rígido de la moral. Alicia aunque no lo sepa, se vuelve chivo expiatorio de la Bestia. Porque reniega y teme lo que lleva dentro. Y entonces mil demonios toman vida propia en su inconsciente. Y Alicia se bifurca. La psique se divide. El alma queda aislada en un fuera de campo. Y los aspectos de la Bestia sintonizan el cubismo y utilizan "emociones, pensamientos, actos sociales" para perpetrarse.

El 99% de la gente vive ese tipo de esquizofrenia. Porque temen a su inconsciente y no lo exploran y proyectan su sombra en lugar de asumirla. Son sobretodo los "buenos ciudadanos" los cuerdos, los moralistas, los jueces, los religiosos, los policías, los que dicen que saben y que son justos y aleccionan a los demás y someten y juzgan y castigan y encarcelan y tiran la primera piedra, ellos son los verdaderos esquizofrénicos.
Anoche salí un rato a la superficie y no me gustó demasiado. La conversación entre ellas al principio era, "a quién le importa lo que yo haga"- "la gente se mete en la vida de los demás para dar un sentido a sus carencias" y criticaban el marujeo de los que eran víctimas. Pero luego X. empezó hablar y hablar de personas y de la mierda que escondían debajo de la cama. Yo la dije "hace un rato criticabas el marujeo y ahora eres tú la que está cotilleando" Y ella dijo "esto no es cotillear es informar para que sepáis a lo que ateneros si os cruzáis con ellos" Todas sus historias tenían que ver con la sombra y lo sórdido. La sombra de la que todos huyen como alma que lleva el diablo y que todos tenemos dentro, la que se ve alegremente en los demás pero se teme como a la muerte si ve en uno. Yo me abstraí y dejé de participar en la conversación aunque trataba de observar la sombra que fluctuaba en su conversación.
Me despierto algo convulsa de una sensación neurótica que me repele de lo que es. Es una emanación que tiene algo qué ver con la oscuridad de Yos. Algo que se quedó aislado de la totalidad y que interactúa conmigo como una falta. Es extraño, porque es algo que debería pertenecer a Loba pero se muestra como su agravio, como una pérdida de energía, un nigredo. Tal vez oculta proyecciones que han sido arrancadas de cuajo y en su ausencia escarban en la brecha provocando violencia.

Es una sensación que ha vuelto muchas veces a mí. Como no tiene palabras es difícil de averiguar lo que quiere. Creo que su herida viene porque mi individualización energética del sueño del bosque y del canto de Tigre toma ahora como una agresión muchos de los recuerdos con Yos. Y esos recuerdos ya no están escritos de una atmósfera, ni siquiera se muestran como sentimientos, sino como emanaciones energéticas que han quedado desfocalizas del contexto y que me llegan como un infierno que atravesar para volver al Bosque. Esa sensación neurótica a veces me provoca miedo al aliado y a la muerte y a veces, algo depresivo que despierta la culpa. Es como si fuera un recuerdo del cuerpo y a la vez un camino que el cuerpo exige. 

La traición a Tigre fue violenta. Y algo de mí se siente en deuda con el Tigre que recorrió el bosque en mi viaje de éter, como si ya no pudiera volver a conquistar al mismo animal debido a la debilidad y a la concesión que vino asociada al deseo de ser amada y volver a la superficie. Es como si me faltara un verbo y un puente que anexara en mi corazón la que fui estos dos últimos años y la que soy desde que decidí sumergirme en la selva subterránea. Esa ausencia de dinamita hierve la sensación neurótica que está polarizada por varios contextos. En un polo está el reclamo de Tigre y en el otro la indigencia de la niña perdida y mi secreta vergüenza y tabú. Y a la vez hay algo más profundo en ese hervir neurótico, algo que tiene que ver con los ensueños y con la energía.

Soñaba con algo metapsíquico de la alquimia con todo lo que alguna vez hubiera existido en la mente. El protagonista era un hombre y él había aislado ciertas mentiras y desordenes, y eso generaba una exaltación extraña.
Me he duchado y desenredado el pelo, llevaba semanas sin peinarme. También estuve leyendo sobre psicología y filosofía jungiana. Me gusta mucho porque lleva a la cuántica y a la comprensión de las fuerzas opuestas y múltiples de la psique y de la naturaleza y me ayuda a educar al tonal y su vieja sombra nihilista y atea, hacia el doble. También mi zona autista y abstracta hace metonimias en la brecha y eso me instruye y me inspira. Aunque siento que algunos de los escritores jungianos les falta la luz del chamanismo y sus escritos siguen apegados al reino del actor. Aunque hacen un viaje hacia el inconsciente son demasiado cuerdos y civilizados para mi gusto.

En mi adolescencia los libros fueron muy importantes. La poesía, el surrealismo, el nihilismo, la filosofía, la denuncia social, el anarquismo, el ateismo, y también, el chamanismo, el misticismo, la inclinación hacia el "dios". Esa naturaleza doble, esa lucha entre lo racional y ateo y lo chamánico y mágico, entre lo intelectual y lo numinioso, me provocó crisis existenciales y extremas. También en aquella época tenía sombras muy violentas y represiones que esperaban que desatara al "animal" y conociera a la Bestia. Cuando empecé a tener experiencias chamánicas, la lucha entre el bien y el mal, me provocó muchas paranoias y delirios. En aquél entonces, aunque mi naturaleza fuera cuántica, mi sombra proyectaba una resolución binaria, mi ego y mi mente, provocaban un encrucijada y apocalipsis que sólo el infierno iluminó. Cuando conecté con la Bestia su brillo me llevó a la orgía de la sombra y a querer probar todos los bocados de lo probable sin moral ni límites. Mis viajes al éter, liberaban mi sombra. Empecé a tener estados alterados de conciencia muy a menudo y me hice adicta a ellos. Mi punto de encaje se fijó allá, en medio de la nada. Y el mago de la esquizofrenia se quedó muchos años conmigo. Mi tonal fue secuestrado por lo numinioso. Me volví "una estrafalaria fantasma del desierto" una criatura antifuncional, anticonductista, sin identidad social, estaba atraída por el espejo-negro y las entidades del reino invisible. Mi psique se metió en el alambique de la Bestia y hubo mil y una separaciones. Que sólo el surrealismo reunió. Luego estuvo la yerba del diablo y los sucesivos relevos del viaje del éter, el inframundo, la huesera, el renacimiento. 
Viví una época nihilista y atea negando lo chamánico y mi memoria. En aquél entonces, salí de un viaje violento y liberador del éter (demasiado belicoso, loco y extásico, para sobrevivirlo) Vino a buscarme la huesera y el diablo. Entré en una profunda depresión y negación de todo. Vencida en la playa de Barcino. Sin cielo y sin tierra. Y me uní a la literatura. Busqué una explicación racional para lo que había visto negando con toda mi rabia a lo divino. Le hice la guerra a lo incognoscible y a lo místico. Y busqué desde mi inconsciente la reeconstrucción del tonal (de la actriz). En aquél entonces me enamoré de K que era un intelectual con "monstruosas" sombras similares a las mías. Y amándolo liberé mis sombras y reeconstruí mi psique, sentí una profunda metamorfosis desde una felicidad que nunca hasta entonces había sentido. Y viví años felices de realidad binaria, nihilista, dadá. Donde era la poesía el reencuentro con lo chamánico. Amé inmensamente la mar. Y aunque K no lo sabía él era mi única lucidez. Lo usé como el mantra, como el tao, como el firmamento, como la filosofía y el barco y la guerra y la paz y la vida y la muerte. Se hizo indispensable. Sólo me sentía lúcida y entera cuando hablaba con él. Porque ahí afuera seguía siendo la estrafalaria fantasma del desierto y éter caótico y sin cuerpo. El desdoblamiento de mi psique, hacía catarsis a través del amor de K, él era un puente. Porque mi inconsciente proyectaba una fuerza hacia lo común, algo que me llenaba de motivos, que devolvía una identidad a mi tonal destruido por el innombrable y el mago de la esquizofrenia. Él me ayudaba a conectar mi escritura y mi vida cotidiana con un ser social que podía habitar en la superficie,  la idea de una identidad, la reconciliación con mi pasado. En aquél entonces mi vida en la superficie, el trabajo, los amigos, la familia, era embriagada por el fuego y el éter y lo extraño y el teatro. Mi integración era él, él que sólo era poesía.
Y bueno luego está la historia de la destrucción y la nueva huesera y conexión con la anarquía de Loba, el amor libre, la muerte del amor romántico, los perros de diógenes, la revolución de la soledad y del autismo, el sexo con desconocidos, los excesos, los arrebatos dadaterroristas, la entrega absolutista a la poesía y la despedida y traición y lejanía ante los humanos, la abominación de la dependencia emocional, la venganza de Lilith, el anticivismo, relaciones tabernarias. Y el odio en aquél entonces era mi musa y mi motor. Y luego la nueva destrucción y huesera hacia Loba y el aislamiento. Esto fue en 2016. Y ahí hubo una reaparición de la memoria, una reconexión con lo chamánico que me llevó a un nuevo viaje de éter y a una nueva integración más profunda. Y a otra nueva huesera que preparó el infierno y paraíso en la superficie y pasiones de la actriz y amores humanos que me llevó a otra nueva huesera que es la que ahora espera mi carne y mis huesos.