HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Ahora hay una detención... como si desangrara su vino el sótano de los bares y en tus quillas clavaran las zarpas los nortes asesinados y al temblor, el ayahuaska fuera tu contestador automático cuando se nos han acabado los caminos.. y flotamos en el viento... el despetelar de ese vals cuando la noche son tus ojos y yo me desabrigo entre tus brazos del futuro y del sentido de la obra.
Son días extraños... de la persecución de las onomatopeyas de la salvia.. y la obsesión del ateismo en el fruto del dadá... al suspiro del veneno de los tejos cuando las lanzas señalan el hogar y somos expulsados, caricia de madera quemada en el latido de una isla.

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