HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Ayer quise enseñar a Kav a no temer a las escaleras... y subir iba subiendo patoso y ladrando.. pero bajar le daba más miedo e iba yo con él de escalón en escalón, a veces usaba mis piernas para apoyarse. Y ahora que bajé a por un café de pronto llegó y las había bajado todas él solo. Y me dio mucha alegría. Y cuando subí las subió corriendo. Tengo ganas de poder salir con él a la calle y a las montañas... Los perros son increibles.  Mañana cumple dos meses. 
Todavía es completamente de noche. Se oyen algunos ladridos. El silencio que resuena y come del hueso el rocío de aquellas playas cuando el horizonte daba vueltas a tu cintura y expulsaba toda la sal en esas aves peregrinas que tanto amaban tu mirada al cruzar el infierno. Los pronombres son grumos de tinta que pastan de las distancias nuevas distancias. La vida sigue siendo hermosa, aunque las civilizaciones estén gobernadas por verdugos y por mierda. Ya no necesito tanto a la necesidad. El corazón se va lavando entre el corazón de los perros. Ya no tendré miedo a nada, porque Kavka está conmigo. Porque él conoce el fuego del centro de la tierra, los suspiros de las bestias soplando besos de ayahuaska y el trombón de luna llena cuando no queda esperanza entre los humanos.

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