HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

yo no quiero forma parte
prefiero la dictadura de la ceniza entre las patas de los gorriones
prefiero esa crueldad que me amamanta y me deja sola, desarmada ante el vacío, llena de miedo y de precipicios en la farsa de la palabra
porque es más honesto el agujero, la alergia, lo que me expulsa, lo que me destruye contra la identidad y el lenguaje, que lo que cose la falsía de un verbo en el incendio del absurdo
porque necesitar saber y tener, es la fiebre de la carencia, es la debilidad de la sombra, es el espanto a la noche, el circo mercenario del no saber dónde meter el espacio vacío

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