HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Conquistar otra vez el juego del vivir. Es a la único que me quiero dedicar, a la risa, a la defensa sin concesiones de sus tambores sobre lo nuevo, lo inabarcable, lo mágico que se interpone a la supuesta cadencia de la realidad, haciendo de cada segundo un atentado de la incertidumbre y de su baile. Ya estoy harta de mi hormiguero de la metafísica desvelada. De las anclas del infierno, de la melancolía, de la atadura hacia la hegemonía de un ideal, de un "así han de ser las cosas". Todo lo que llega a la percepción como la repetición y la lógica, está herido de muerte, está enjaulado. Todos esos sentimientos que se tienen más de dos veces, están atados por un bucle, por un anacoluto que no se ha bailado. 
Estoy sola. Y haré de mi soledad una caja de música y una armadura de un héroe de polvo y de barro. No entiendo casi nada del mundo de las personas y olvidé todo lo que aprendí en la escuela. Pero haré de mi conocimiento...un croar del dadá, del poema, del ansia de vivir. 
Volveré a cantar... a inventar cuentos y paradojas de la herida de las puertas. Haré de mi tristeza, el líquido amniótico de una guerra entre duendes. No echaré de menos absolutamente nada. Crearé lo que necesito. Si no tengo a nadie a quién escribir poemas de amor, se los daré a la luna y a los perros.

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