HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

en el fondo no importa que se carezca de la afirmación... el grito de debajo sigue chocando su sanguínea bifurcación sobre la metáfora de otro mapa que devora sus cauces y la segmentada mirada de sus direcciones en la garganta etílica del anacrónico fuego de un PI y un escupitajo de rana, desgraciando el argumento de tu tragedia y toda tu seriedad gastada vistiendo santos en el infierno

no importa cómo llegue aquí, porque éste lugar siempre existió en la abrasión de mi inconsciente.. y mis juncos del crematorio venían aquí a doblarse, cuando el juego de la conciencia creía estar artesanando una casa para mí.... nunca hubo casa, porque las huellas que la penetraban eran las mismas que la expulsaban y la convertían en un horizonte que echaba la sangre por el cuerpo.... perseguíamos con locura aquello que estaba atravesado en el hueso y que empujaba al movimiento eclíptico del laberinto del etanol

y en este juego de chinches y chinchetas, osé amar a K. o jugar con la caligrafía de los sepultos al descubrimiento de cometas y ratas.. o me creí hija de las ruinas o de la pintura del payaso, o versículo de un hacha neandertal o de la derrota, o simulé haber sabido o querer quedarme y me declaré insolvente y malnacida y todo lo contrario en las zarpas del mar

y me creí sentida en un sentimentalismo de un mamut clavado en mis costillas, y jugué al extremo de su rosario y su navaja, y me expuse, su teatro, su hueso y su muerte, y me creí yo misma, y mis ideales, y todos mis naufragios, y gangrené mis heridas y las cicatricé en un papel vacío, y lloré por los campos de cultivo de una sombra exclavizada, y enterré a los abuelos y expulsé un sentimiento humano y el de la nieve de las guadañas, y escribí todas las sombras de la armadura de la quimera y me di al whisky y al humo y también quise lava en mi vagina y tuve dentro cuerpos extraños como mi sentir hacia sus almas

porque todo era un juego del cubismo, creyéndome artesana de un "hay", enviándome purgatorio del verso, motín del quizás, manipulación de la soledad y de una guerra, segmento de la cuántica, un cacho de conciencia y el resto vapor de una marmórea mirada que se amotinaba contra ella misma

No hay comentarios:

Publicar un comentario