HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Estoy tan feliz con el perro. Le he estado cantando la de "érase una vez un lobito bueno" y he sentido una profunda resonancia en sus ojos. Luego he estado descubriendo nuevas formas de jugar con él.. de acecharle.. y ya de persecución y ataque, aunque todavía es muy chiquitin..  he sentido una verdadera casa pegando mi respiración a la suya.  una alegría que hacía mucho que no sentía de éste modo y que sólo los perros provocan. Bailar y cantar... jugar,  volver a esas estrellas que brillaban cuando no conocíamos la mierda de la sociedad ni las heridas del mundo. Una vehemencia a la avalancha. Una mística de polvo de montaña en las astas de los ciervos. Como si ya no me doliera el corazón.

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