HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

He estado viendo fotos de hará unos diez años.. y vi a Sua, a Gubia, a Libre, al Thor... a los abuelos, a la tia, todos muertos. Vi instantes cuajados en la ferocidad del fuego... en la belleza y desolación de memorias de pez en el calco de la sal acicando la absenta como jaurías. Sentí algo bello y caótico, entre la alegría y el luto. Como una pistola cargada por la profundidad de las estrellas. También me vi abrazada una mujer desconocida en un bar, una tarde en Gijón, cuando nos habíamos emborrachado todos menos X. Y X. al verla dijo "vaya puta tarde qué me distéis ese día, un esperpento total" Y me carcajeé al recordar aquella subjetividad delirante, de ese andar por las cunetas encharcando la voz de los olvidados... esos amigos que sólo cuajan en el instante de la albura del whisky. Esos caminos desvencijados dentro de gotas de lava y de portazos de islas desnutridas, y la mar recogiendo el aliento que seguirá.

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