HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

He ido a comprar pan y tabaco, una cebolla, un paquete de cerillas y una botella de vino. He tenido que cambiar de sitio el escritorio... porque el enchufe quedaba al ras del suelo y el perro mordía los cables. Me he venido a la habitación verde, el problema es que la ventana da al este... y de invierno no entra ni un rayo de sol. Aunque el paisaje es bonito... da a un prado con perros, gansos y gallinas... y de fondo las montañas, los chopos y el río. La habitación es menos fría que la galería.... porque no todo son ventanales... y es más fácil de calentar.. Hay una estantería llena de libros.. tres mesas, un banco y no tiene ninguna cama... la estuve preparando hace unos meses, la pinté de verde e hice algunos dibujos... quería que fuera un espacio con huecos, con silencios, sin tantos objetos. Alguna vez fue la habitación de mi hermano, metí todos sus objetos en cajas y cajones, quité la cama.. y quise hacerla un estudio. También en el pasado fue la habitación de mi madre cuando era niña, y luego fue un salón. Tengo un recuerdo de mi infancia.. donde había un armario donde guardaban las sábanas, toallas y mantas. Mi madre me obligaba a comer plátanos y como entonces no me gustaban los escondía entre esas mantas...  Y recuerdo que mi madre cuando los descubrió empezó "ay dios que asco, pero qué es esto" Había una masa pastosa, negra y corrompida. Yo me divertía mientras ella elocubraba que podía ser aquello.... como si fueran murciélagos líquidos. Creo que cuando tenía 5 años o así, nos fuimos a  vivir a la otra casa, porque para mi viejo era demasiado aguantar a mis abuelos.... él venía del mar del norte, él venía de los vinos vagabundos y los viajes con mochila, los barcos, las noches sin dormir, el whisky y el hedonismo.... y era demasiado para él.... él siempre quiso irse más lejos, donde la mar tuviera bicicletas de viento y los álamos trajeran noticias de las garzas... Mi madre... se sentía responsable del bienestar de los abuelos.. y de estarlos siempre.. Y surgieron encrucijadas de esquizoides hogueras...... Y luego todos nos quisimos marchar muy lejos de todas las casas. Mi viejo empezó a beber demasiado, mi madre a llorar demasiado y yo a crujirme de pólvora.........Viví algún tiempo más en los parques y veredas, que en cualquier otro sitio. Esos viajes de vaqueiros de alzada sin la compañía de las reses. Ese gramo de coca en el servicio de un pub con un portero dando golpes a la puerta. Esa forma de morir de amor en un mundo destruido por el capital. Esa forma de equivocarnos hasta el delirio, con la rabia incontenible de los lobos acorralados.

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