HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Hoy ha salido  kavka un rato al patio.. y se le veía contento de retorcerse entre las hojas de los árboles. Pero voy a evitar que salga hasta que no esté del todo vacunado. Siento una rara resonancia con el vacío. Tengo una divergente relación con la palabra que se refleja en el espejo de la noche y de las espinas y siento que la sangre de la rosa que cuaja en la nieve brota en mi espalda como un zarpazo. Tal vez sigo lo mismo que seguía cuando estaba loca. La misma senda del éter. Lo que pasa que ahora no me voy del todo durante mucho tiempo. Se activan más zonas del cerebro. Tienen palabras esas conexiones. He escrito durante 10 años sobre sus golpes eléctricos, y se hicieron moldeables, transformables, tuvieron movimiento, algo casi comprensible, querible.. algo también a lo que renunciar. Antes no tenían palabras. Las palabras le dieron profundidad y corazón. Le dieron un jeroglífico y alfabeto donde poder asentar las vides y su alcohol.

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