HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Kavka ya ha aprendido a dar la pata... aunque eso no sirve para nada... como las cosas más bonitas del mundo. He puesto unos cartones para que cague sobre ellos. Pero sólo a veces lo hace allí. Aún no sé muy bien qué debo hacer para que lo haga allí... cuando veo que va a cagar, lo cojo en brazos y lo llevo al cartón..  y algunas veces ha ido él solo.  Pero otras lo hace dónde le da la gana. Y tengo que andar quitándolo y fregando. Desde que está el perro la casa está más limpia porque barro siempre para que el perro no coma porquerías y tengo que fregar los suelos...  Todavía es muy cachorro para que yo lo reprima y lo aburra... Ahora es su momento de avalancha y zafarrancho.. de ternura de selvas... y de bailar y celebrar la vida. Cuando me muerde y me hace daño, yo lo apretujo y lo muerdo con más vigor que él a mí.. y le cierro el hocico con las manos y se queda entonces como un pájaro panza arriba y le acaricio la tripa y empieza a cerrar los ojos y a dormirse. Cuando está mordiendo algo que quiero que suelte, le cojo el pellejo y lo tiro al suelo y lo inmovilizo. 
Aunque a veces le dejo que tire de un trapo y se me ponga a gruñir mientras yo le gruño tirando del otro extremo. Y tal vez ese juego le pueda dar alguna confusión. Así que también estoy probando a tirarle cosas para que las persiga y que las traiga de vuelta. Y a veces hago juegos como los que hago con Hierro. 
Otra de las cosas que hace a veces es agarrarse a mis pantalones y venir arrastras mientras yo camino. Y entonces lo aplaco entre mis rodillas. O echo un alarido. Y me suelta.
Muerde zapatillas, sofás, muebles, y todo lo que pilla. Es muy salvaje y vehemente. Es un cachorro.
Creo que hay un modo de comulgar con los animales sin tratar de civilizarlos con premio-castigo.. ni hacerlos nuestros siervos... sino compañeros... y es a través del alma, los perros leen el alma, son guías y antorchas del alma, son niñxs indómitos.
El Thor era muy anarquista.. y corría kilómetros hacia sus montes.... Pero cuando yo necesitaba que caminara a mi lado.... no se alejaba de mí.  Nunca olvidaré una noche en la que iba caminando hacia asturias con la intención de tirarme al mar... que el Thor corrió 5km y me hizo volver a su lado.



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